EL MUNDO SIGUE

LOS PILARES DE NUESTRO CINE

el mundo sigue 2

Parece mentira que una película tan feroz como EL MUNDO SIGUE, basada en la novela de Juan Antonio Zunzunegui, superara los niveles de censura moral impuestos durante el franquismo. Sin quitar mérito a otras obras de la época, denunciadoras también de la realidad que asolaba las calles del país y dirigidas por ilustres cineastas como Berlanga o Nieves Conde, víctimas en su momento de los examinadores del régimen, la obra de Fernando Fernán-Gómez tiene la particularidad de ser, posiblemente, el alegato más crítico, devastador y explícito de la sociedad española posterior a la Guerra Civil. No obstante, la película no corrió la misma suerte con otro tipo de censura mucho más indigesta y dañina: la comercial. Estrenada de forma clandestina, sin apenas distribución y vista con desprecio por aquellos que autorizaron su nacimiento, pronto pasó al olvido y, con el tiempo, adoptó el calificativo de película “maldita” del cine español.

el mundo sigueLa distribuidora A Contracorriente rescata esta joya indispensable para cinéfilos de toda índole y para entender, con imágenes y diálogos, lo que se cocía en aquellos años teñidos de gris. Y no es para menos: El mundo sigue es un puzzle de piezas perfectamente encajadas; un film que duele, que hierve, un recorrido en carne viva por el bullicio y las gentes de entonces, por sus miserias y aspiraciones, mostrándonos sin tapujos tabúes de la época como el adulterio, la violencia de género, el aborto (indicándonos, como quien no quiere la cosa, su precio en la clandestinidad), los falsos profetas y meapilas fanáticos, la codicia, los enchufismos laborales, las ansias de riqueza y, cómo no, las dos Españas, representadas en dos hermanas (portentosas Lina Canalejas y Gemma Cuervo) cuyo odio visceral sobrepasa la propia pantalla. Fernán-Gómez hace suyo el libreto original describiendo, como buen testigo del momento y sin renunciar al tremendismo en algunos pasajes, los sinsabores del pasado con un talento extraordinario, adelantándose a un tiempo que, todavía hoy, nos resulta demasiado conocido. Cincuenta años después, su película conserva toda su crueldad y grandeza alzándose, por derecho propio, como una de las obras maestras incontestables de nuestra filmoteca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: