Archivo para Armie Hammer

CALL ME BY YOUR NAME

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on enero 17, 2018 by Gonzalo Contreras

AMOR DE VERANO

En una secuencia de la película que nos ocupa, el protagonista de la historia, de nombre Elio, un adolescente extrovertido, de acusada inocencia pero de una madurez asombrosa para su edad y en vísperas del despertar sexual, se encuentra en una fiesta típica de los veranos que recordamos en nuestra memoria. A unos metros está Oliver, un apuesto y veinteañero graduado, asistente estadounidense de su padre, que ha decidido pasar unas semanas de descanso en la preciosa villa estival que la familia del chico posee en Italia. Baila de una forma desinhibida, exuberante, casi descontrolada. Cigarrillo en mano, ausente de las conversaciones que mantienen sus amigos más próximos y con una mueca de admiración y deseo, Elio no puede evitar fijar su atención en él. Con solo una mirada que expresa más que cualquier diálogo intrincado, que cualquier escena ardiente, se abre en canal a un espectador que intuye, desde ese mismo momento, los sentimientos más íntimos, puros e inconfesables que el muchacho siente hacia aquel perfecto desconocido. Y es que, en CALL ME BY YOUR NAME, no hay margen para lo explícito, para las imágenes recargadas de emociones falsamente impostadas. Como en Los puentes de Madison, como en Brokeback Mountain. Como en los relatos románticos más lúcidos y creíbles jamás contados en pantalla.

Implantando un minimalismo y desgarro insólitos en el género coetáneo, el director Luca Guadagnino, en una nueva demostración de talento y contención, hace un uso magistral de los encuadres, los cambios de foco y la profundidad de campo (ya manoseados en su reivindicable Cegados por el sol) disfrazando la pasión en unos fotogramas contaminados por el erotismo, el sudor y la pegajosidad de la estación veraniega y en una selección de canciones, éxitos imborrables de los evocadores años ochenta, cuyas letras capturan el anhelo de la juventud perdida y esconden, nuevamente, aquello que sus personajes quieren gritar al unísono y ninguno de ellos se atreve a revelar (“La palabras no vienen fácilmente a mí. ¿Cómo puedo hacerte ver que te quiero?”). La elocuencia de la puesta en escena y la sutileza de sus secuencias, impagables por la complejidad de su contenido, son acompañadas, además, por la ya icónica sensualidad desprendida por la pareja protagonista, interpretada de forma abrasiva por Armie Hammer, objeto declarado de la lujuria, y por un brillantísimo Timothée Chalamet, representante de la mirada cándida, ignorante y ensoñadora de la inexperiencia.

Y como telón de fondo, la creación de un contexto idílico, casi mágico, en donde la luminosidad de los parajes italianos se mezcla con las ejemplares enseñanzas morales del entorno familiar que rodea al joven (atención a la última conversación entre padre e hijo, de una intensidad difícilmente superable), remata esta bellísima y tierna película sobre el fin de la inocencia y los amores que permanecen por siempre en el alma. Una obra maestra que duele, que respira verdad, que no puedes evitar recordar sin que aparezcan, días después de su visionado, lágrimas de sincera emoción en el rostro.

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EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on febrero 13, 2017 by Gonzalo Contreras

LAS RAÍCES DEL ODIO

Nacimiento nación

América en los infames tiempos de la esclavitud. Sí, otra vez. Desde que Steve McQueen triunfara en los Oscar de 2013 con la muy respetable 12 años de esclavitud y Lee Daniels impusiera los códigos narrativos sobre lo que no se debe hacer en este subgénero con alas reivindicativas, Hollywood se ha rendido ante una corriente de películas (todavía nos quedan varias en el tintero) acorde con los tiempos convulsos que vive la industria cinematográfica, en el ojo del huracán ante supuestas actitudes racistas hacia académicos de la comunidad afroamericana. Loables en sus propósitos, ansiosas (lo reconozcan sus creadores o no) por arrasar en las ceremonias de los premios más celebrados, son pocas las veces, empero, que han conseguido sorprender al espectador con alguna aportación mayor que la del sufrimiento que acarrea su devastador núcleo argumentativo. La sensación de déjà vu, casi siempre, se convierte en el mayor enemigo de estas producciones.

Nacimiento 2Presentada bajo un título con claras alusiones a la obra maestra de D.W. Griffith, largometraje clave para entender las articulaciones de la narrativa cinematográfica pero también monumento glorificador a la raíces del racismo estadounidense, y dejando aparcadas las directrices históricas de la revolución presentada (además de emprender una masacre contra sus amos, los esclavos protagonistas asesinaron a sangre fría a los hijos de estos, aspecto que, con cierta desvergüenza, no muestra visualmente la película), EL NACIMIENTO DE UNA NACIÓN es, ante todo, una película estimable, rodada con buen pulso e interpretada por unos actores que sienten en su piel el calvario al que se ven sometidos sus personajes. Resulta cruda, áspera y nada condescendiente. Pero también tremendamente manipuladora a la hora de exaltar un mensaje final tan enfurecido como cuestionable.

Amparándose en unos antiestéticos fragmentos oníricos, Nat Parker (director, guionista e intérprete a jornada completa) acaba remarcando tanto la naturaleza mesiánica y colérica de su figura principal, Nathaniel Turner, instigador de la rebeliones y fanático religioso víctima de la barbarie que le rodeaba, que resulta muy complicado comulgar con su causa, siempre justificada por el tratamiento maniqueo de un personaje real, en efecto, con más sombras que luces. Al final, se esfuerza tanto en respaldar el dolor y desaliento de sus acciones que la historia, más que aproximarse a la conmovedora puesta en escena de la película de McQueen, se inclina por caer en la trivialidad y el derrotismo propios del cine de Daniels.

AHORA EN CINES II (Agosto, 2013)

Posted in Ahora en cines with tags , , , , , on agosto 23, 2013 by Gonzalo Contreras

El llanero solitario

el llanero solitarioAparatosa e innecesariamente larga nueva propuesta de los creadores de la taquillera Piratas del Caribe.

Perdido el factor sorpresa y sin la vitalidad y energía que proporcionaban las aventuras de Jack Sparrow y compañía, no pasa de ser un entretenimiento tan tibio como olvidable.

Nefasta interpretación de Armie Hammer y colaboraciones de Depp y Bonham Carter, como ya viene siendo habitual, bastante pasadas de rosca.

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Exorcismo en Georgia

exorcismo en georgiaEngañosa y facilona secuela de la película que protagonizara la casi siempre desaprovechada Virginia Madsen en 2009, ya de por sí bastante mediocre.

Utilizando la cansina excusa de la supuesta autenticidad del caso y con unas interpretaciones bastante mejorables, se trata de un nuevo refrito de tópicos de terror pésimamente realizado y con cierto tufillo a telefilm (con un poco menos de recreación en algunas escenas hubiera pasado por un capítulo ampliado de la serie Entre fantasmas) perjudicado, aun más si cabe, por su proximidad en el tiempo con la magnífica The Conjuring.

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