Archivo para Ben Whishaw

LA CHICA DANESA (The danish girl)

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on enero 12, 2016 by Gonzalo Contreras

LA MUJER DEL CUADRO

Chica danesa

El gusto por lo académico es un sello personal e identificable en el director Tom Hooper. Siempre a la búsqueda del plano perfecto, al menos según lo proyecta en mente, y de una narración que no se aleje ni un milímetro de los cánones clásicos de valor e integridad humana, tan aplaudidos por el público mayoritario, su cine juega en un terreno tan seguro que no es de extrañar su presencia en reconocidas y celebradas ceremonias de premios. Le funcionó con El discurso del Rey; también, aunque en menor medida, con la adaptación musical de Los miserables. Como no hay dos sin tres, y ya sin caretas que oculten su fervor por un reconocimiento crítico en forma de estatuilla, vuelve a la carga con el primer caso de transexualidad de la historia.

La chica danesaLA CHICA DANESA encaja como un guante en el estilo refinado del cineasta británico: una historia de lucha y superación, más poderosa que la vida misma, dibujada en un cuadro de época que el director no duda en plasmar con nítido detalle, abusando de su ya reconocible gran angular y del espacio negativo. Cada escena está hecha para fascinar, para crear una conmoción continua en el espectador. Tanto, que el empacho de imágenes evocadoras puede resultar ultracalórico. El clasicismo bien entendido se confunde con el preciosismo más cargante, propio del James Ivory menos inspirado. La imagen devora el relato, ya de por sí perjudicado por una banda sonora que parece indicarnos en todo momento cuando hay que sacar el pañuelo y cuando celebrar el triunfo de la voluntad. Y lo que tendría que emocionar, al final, sólo crea tedio y apatía.

Pero si hay algo que genera estupor es la, insólitamente, alabada creación de Eddie Redmayne. A Hooper, cuidador máximo de los matices que definen a sus personajes, se le escapa la composición estereotipada del joven actor. En un alarde de histrionismo en seco, Redmayne confunde feminidad con cursilería, obsequiándonos con un irritante desfile de tics faciales, posturas imposibles y sonrisas falsamente espontáneas (incluso después de pasar por quirófano) a las que sólo pone freno la aparición en pantalla de una, ésta sí, magnífica Alicia Vikander. De haber incidido en su personaje, o simplemente profundizar en la auténtica entraña del caso en cuestión, podríamos estar hablando de una película destacable, pero eso hubiera supuesto redefinir unas bases académicas que, de momento, el director no parece querer alterar.

Anuncios

SPECTRE

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , on noviembre 5, 2015 by Gonzalo Contreras

TROPEZANDO CON LA NOSTALGIA

spectre

Por muchos elogios que reciba, producto del entusiasmo momentáneo, y las largas colas que genere el estreno de cada una de sus entregas, apoyadas en una publicidad tan certera como excesiva, el cine Bond ha sido sinónimo en el noventa por ciento de los casos de entretenimiento y pirotecnia más que de calidad. El diez restante, el que salvaguarda las piezas ilustres, queda reservado a las primeras aventuras protagonizadas por Connery, algo anticuadas pero rebosantes del indiscutible componente nostálgico y, principalmente, al ciclo que iniciara Daniel Craig con la estupenda Casino Royale y que rematara, años después, un iluminadísimo Sam Mendes con el mejor capítulo hasta la fecha del agente británico: Skyfall. Influenciada por los rasgos sombríos de El caballero oscuro de Nolan, ninguno de los episodios había otorgado hasta la fecha semejante madurez, psicología y porte al legendario personaje creado por Ian Fleming.

Spectre 2Con Mendes de nuevo como director, todo parecía indicar que esta nueva entrega seguiría el sendero marcado por su anterior trabajo, caracterizado por una agradecidísima ruptura de las estructuras estándares del héroe. Pero, por lo que se ve, el peso de los incondicionales, aquellos que recibieron con dudoso entusiasmo su entrada en la saga, ha podido más que cualquier idea de renovación.

En SPECTRE la tradición se impone a las ideas de cambio. Monumento a la grandilocuencia, tan poderoso visualmente como caótico de contenido, se enreda en su cometido de desenterrar innecesariamente fantasmas de aventuras pasadas y las fórmulas arquetípicas de la franquicia, prologando una tediosa trama que se extiende hasta las dos horas y media y descuidando el trazado psicológico de sus personajes, especialmente el de un villano totalmente desdibujado (un Christoph Waltz pasto de sus cada vez más reconocibles espasmos histriónicos). En otras palabras, Mendes se rinde ante el clasicismo y traiciona los méritos conseguidos en Skyfall, tan innovadores como, curiosamente, respetuosos con el universo bondiano. Los seguidores más acérrimos, seguro, estarán encantados con la vuelta a sus orígenes, no así aquéllos que veíamos en el director de American Beauty el balón de oxígeno que, desde tiempos ya lejanos, necesita el inconfundible espía británico.