Archivo para Bobby Cannavale

YO, TONYA

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on febrero 19, 2018 by Gonzalo Contreras

ROMPIENDO EL HIELO

A los Oscar les gustan los biopics. Si no lo tienen claro, echen un ojo a ediciones pasadas de la ceremonia: acompañando a la propuesta indie del año, esa de la que todo el mundo habla en el momento de su concepción y que el tiempo desvanece de nuestra memoria pasada la gala, y a la producción afroamericana de ocasión, presente para evitar las críticas feroces de los académicos más pseudoprogresistas, se cuela, en las categorías principales, la típica película que trata de ensalzar (o en algunos casos, desmitificar) la figura de un personaje emblemático y clave en el terreno de su profesión. Sus características de concepto y fondo son fácilmente identificables: condescendencia en su tratamiento, remarcada, además, por un academicismo mal entendido, pomposo y falsamente emotivo; una descripción lineal de los hechos, ejecutada con más comodidad que riesgo; y, principalmente, una interpretación del actor que lo interpreta, casi siempre condecorada con la preciada estatuilla, más mimética que excepcional.

Este año, contra todo pronóstico, parecía que iban a ser dos los largometrajes de esta materia que entrarían en las candidaturas principales. Por un lado teníamos El instante más oscuro, retrato de los días más negros del mandatario Churchill y su lucha contra el Régimen nazi en plena Segunda Mundial, dotado, hasta el hastío, de las dudosas virtudes expuestas en el anterior párrafo; por otro, la cinta que nos ocupa, YO, TONYA, complejísima fotografía de la polémica patinadora americana Tonya Harding transcrita en formato de falso documental, excitante en su diseño visual e indomesticable en su provocadora narrativa. Finalmente, solo uno de ellos ha logrado formar de esta poco sorprendente carrera de premios. Imagino que ya habrán deducido cuál es.

Reflexiones aparte, ¿qué hace que esta cinta sea uno de los espectáculos más inteligentes, irreverentes y ásperos de la temporada? Precisamente, la sustitución de los artificios y los estereotipos aceptados por este género tan benevolente en favor de la lucidez creativa. “A los americanos se les ama y odia a partes iguales. Tonya era cien por cien americana”– con esta aseveración, expuesta en los primeros minutos de metraje y toda una declaración de intenciones de lo que veremos seguidamente, se presenta orgullosamente una opereta pletórica en su transgresión de los estandartes narrativos y en su feliz combinación de géneros, desde la prosa desquiciada, musical y camorrista impresa por el Martin Scorsese de Uno de los nuestros (ruptura de la cuarta pared incluida) a la elegancia y el humor endiabladamente negro de los hermanos Coen. En ella cabe de todo, y todo abordado con personalidad propia, única.

Amenizada de forma impecable (sí, se me acaban los adjetivos entusiastas) por Margot Robbie y Allison Janney, maquiavélica metamorfosis de la Margaret White de Carrie, sin Biblia en mano pero con pájaro al hombro cual temible pirata de los mares, el film sobresale, igualmente, en el osadísimo tratamiento que otorga a situaciones tan peliagudas como el maltrato infantil o la violencia de género y en la descripción del patetismo y el espíritu gañán reinante en esa América profunda que todavía late en El país de las libertades, culminada con una antológica secuencia final en donde se refleja, como en pocos relatos, el paralelismo y la dualidad existente entre el sueño americano y la más sangrienta realidad. Y esto, en los tiempos que nos ha tocado vivir, lastrados por el insoportable hedor de lo políticamente correcto, tiene un mérito incalculable.

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JUMANJI: BIENVENIDOS A LA JUNGLA

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on diciembre 18, 2017 by Gonzalo Contreras

ACTUALIZANDO LAS REGLAS DEL JUEGO

Masacrada en su día por la crítica especializada (para comprobarlo, basta con acudir a las hemerotecas) y dirigida por el siempre eficaz Joe Johnston, artífice de éxitos como Capitán América y del intento de resurrección del cine de monstruos de la Hammer con la loable El hombre lobo, Jumanji se convirtió, gracias a su distribución en ámbito doméstico, en una de las películas más queridas por toda una generación. Razones no le faltaban: a pesar de no ser una cinta que destacara por su innovación visual, la magia y originalidad de su planteamiento (un juego de mesa que cobraba vida y era capaz de engullir literalmente a sus participantes), el carisma de su protagonista, el malogrado Robin Williams, la acertadísima oscuridad de algunos de los pasajes y su sabia recuperación del cine de serie B pasado de rosca (en tiempos en los que el género de acción estaba entregado a las altas esferas) fueron determinantes a la hora de modelar este grandioso entretenimiento, más allá de los cánones del placer culpable, deudor, como no podía ser de otra manera, de las estructuras narrativas cultivadas en los añorados años ochenta.

Había, por tanto, muchísima expectación por saber si esta nueva versión, concebida veinte años después, conseguiría recuperar parte del evidente encanto de la obra original. También recelo, mucho recelo, debido a unos avances y carteles promocionales, de nula similitud con la estética del modelo de base, que hacían presagiar un desastre de proporciones bíblicas.

Contra todo pronóstico, JUMANJI: BIENVENIDOS A LA JUNGLA se configura como un frenético y simpatiquísimo blockbuster familiar cuyos logros principales surgen de tres frentes que se alían satisfactoriamente entre sí: su condición de secuela, lo que le permite huir de los estereotipos gratuitos de los indecentes reboots y remakes coetáneos y preservar la nostalgia y el respeto por las aventuras de antaño; la ausencia de cualquier tipo de pretensión, empapándose nuevamente del carácter liviano y desinhibido de la serie B; y, sobre todo, el novedoso y acertadísimo cambio de perspectiva respecto al relato de Johnston (mientras en aquel la jungla se expandía sobre nuestro mundo, aquí son los protagonistas los que se introducen en los parajes selváticos dados a conocer por el personaje de Williams en la anterior entrega).

Interpretada con mucha gracia por Dwayne Johnson y Jack Black, actor de enorme capacidad escénica injustamente relegado a productos de desigual calidad, esta divertida gamberrada triunfa, además, en la actualización de la premisa original al transformar el tablero de mesa, obsoleto en los hogares actuales, en un videojuego acorde con las demandas de la nueva hornada de jóvenes, reproduciendo brillantemente las sensaciones, el sinsentido y el espíritu desbocado y caótico del universo virtual.

#CHEF

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , on agosto 7, 2014 by Gonzalo Contreras

BON APPÉTIT

chefLos ingredientes de #CHEF, la nueva película del director Jon Favreau (Iron Man. Sí, Iron Man) , son de sobra conocidos para el público más asiduo a este tipo de propuestas: humor amable, un poco de romance, afables personajes secundarios y altas dosis de comedia familiar. La guarnición estrella se presenta en modo online. O lo que es lo mismo, sacando punta a las nuevas tecnologías reinantes en la sociedad actual. Un mundo desconocido para Carl Casper, famoso restaurador anclado en unos platos dignos de elogios, pero carentes de la frescura imaginativa que le gustaría imprimir. El descubrimiento de las redes sociales, concretamente la decorada con cierto pajarillo azul (impagable campaña publicitaria incluida), supondrá un punto de inflexión en la vida de nuestro cocinero, más preocupado por su fatigoso trabajo que por el cuidado de la familia.

El realizador consigue cocer todos los componentes en su justa medida, consiguiendo una película divertida, simpática y muy agradable de ver, acompañada de unas convincentes interpretaciones por parte del propio Favreau y de una guapísima Sofia Vergara. Un plato apetecible para estas fechas, sabroso sin llegar a empalagar. Bon Appétit!

BLUE JASMINE

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , on noviembre 14, 2013 by Gonzalo Contreras

BLUE MOONblue jasmine

Sirviéndose de la mítica obra Un tranvía llamado Deseo del gran Tenesse Williams y adaptándola a su particular universo, el director Woody Allen retoma en la particular BLUE JASMINE  sus orígenes y sus más características preocupaciones consabidas por todo buen cinéfilo (y por el que no lo es tanto).
La película relata la triste y deprimente historia de Jasmine (Cate Blanchett), mujer de alta sociedad arruinada que busca refugio, para su desgracia, en su cateta hermana Ginger (Sally Hawkins), quien comparte a su vez vida sentimental con el horrendo y desaseado Chili (Bobby Cannavale).

Con altas expectativas previas, añadidas a la pasión de un servidor por el cine del genio neoyorquino, resulta difícil reconocer la pequeña decepción percibida tras su visionado. Lamentablemente estamos un Allen menor, carente de pulso e ingenio. Lejos de ser desdeñable, pero también de la obra maestra asegurada por gran parte de la crítica especializada.

blue jasmine 2El director ha creado nuevamente un personaje femenino magnífico, rico en matices y garra, al servicio de una historia que choca en extremo con el estilo humorístico al que nos tiene acostumbrados y que aquí no duda en imprimir. A veces uno siente que la obra teatral es excesivamente dura para el tono jocoso mostrado, un forzado enfrentamiento de estilos casi opuestos que no acaba de compenetrarse en su conjunto.
Y sin querer hacer mella en los peros, hay que reconocer que algo huele a visto y oído en todo el metraje, un dejà vú al cine más psicoanalítico del director en donde las excentricidades y problemas que rodean a Jasmine los hemos visto con otros nombres y rostros, llámense Farrow o Keaton. Falta, de alguna manera, ese disfraz que el director sabe tejer con mano maestra para que el traje parezca nuevo y reluciente.

blue jasmine 3Por otro lado,  sería delito no comentar la impresionante composición de Cate Blanchett. Si su personaje es, de lejos, lo mejor de la película, mucho tiene que ver la capacidad interpretativa de la que hace gala la protagonista de Elizabeth. Cómica a la par que trágica, una lección insuperable de talento y maestría.

Pudiera ser que mis expectativas fueran demasiado altas, no lo dudo. Blue Jasmine no es una mala película. Es un cine loable, con algún que otro buen momento (la escena de la protagonista con sus sobrinos en el restaurante) que, seguro, encontrará grandes adeptos. Qué decir que me encantaría encontrarme entre ellos.