Archivo para Carey Mulligan

DRIVE

Posted in Críticas, Películas de culto with tags , , , on junio 30, 2013 by Gonzalo Contreras

A REAL HERO

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A veces ocurre. Te sientas delante de la gran pantalla, quizá, sin apostar mucho por lo que vas a ver a continuación. De repente,  sientes cómo poco a poco la historia empieza a embriagarte. Te sumerges en sus personajes, en su música, en la trama. Y, al finalizar, se produce el milagro; la emoción te contagia, la fuerza de las imágenes entra en tus venas y una sensación de gran cine invade todo tu cuerpo.
Así es Drive, primera colaboración del director Nicolas Winding Refn y el actor Ryan Gosling (El diario de Noa, Los idus de marzo). Insólita, valiente, perturbadora. Una de las mejores películas de los últimos años; puro fuego, puro cine.

DRIVE 7Es, ante todo, una historia de redención. Y por supuesto de amor; bellísima, trágica, humana. Una puesta al día del cine noir de los ochenta (especialmente el de Walter Hill y De Palma) sin olvidar el claro homenaje al más clásico, con más dosis de hemoglobina, de los años cuarenta, retomando la extraordinaria premisa de “Out of the Pass” de Jacques Tourneur; la historia de un hombre atormentado por un turbio pasado, aquí interpretado por el propio Gosling. Un hombre que lucha, en una batalla perdida, por una vida que rompa con todo aquello. Unos demonios que le persiguen y que trata de apaciguar, al igual que Robert De Niro en la capital Taxi Driver, recorriendo a golpe de velocidad las calles de la gran ciudad.

DRIVE 8Un día conoce a su vecina, la solitaria y triste Irene (una estupenda Carey Mulligan haciendo lo que mejor sabe hacer: de Carey Mulligan), madre de un niño de corta edad.
Dos almas solitarias que conviven puerta con puerta. Una, producto de una vida de desenfreno y ultraviolencia. La otra, reflejo de los daños colaterales de ese tipo de existencia. Dos personas en principio incompatibles que se encuentran y, caprichos del destino, se enamoran.

Pero al igual que ocurría con Robert Mitchum en la obra maestra de Tourneur, justo cuando la vida parece sonreírle el pasado vuelve. No con los mismos rostros como en aquélla pero sí con la misma fiereza e impunidad. Un robo fallido será el detonante del despertar de la bestia que se esconde en Gosling. Un gigante dormido, lleno de rabia y dolor, que hará lo imposible por salvar a la mujer y al niño de un destino funesto, como si de un héroe Fordiano se tratara.

drive 4A partir de este momento el film asume unos derroteros diferentes a lo visto anteriormente, haciendo acto de presencia una violencia desgarradora y una tensión calmada que, por momentos, se convierte en irrespirable.
Drive contempla su particular venganza de manera brutal y sangrienta, de dureza nunca gratuita, teniendo como telón de fondo unos Ángeles nítidos e inhóspitos y una impresionante, extraordinaria banda sonora de evidentes reminiscencias ochenteras. Y uno, a estas alturas, no puede hacer otra cosa más que rendirse ante la conmovedora intensidad de la película, impregnada del sabor real del buen cine.

drive 5Gosling compone un retrato perfecto de este héroe atormentado; un hombre calculador, metódico, de códigos hasta entonces inalterables que se ve obligado a retomar por amor su naturaleza agresiva e implacable, la misma que la del simbólico escorpión dibujado en su chupa.
Un cambio de rumbo que tiene su punto culminante en una de las mejores escenas de la película: un beso en el interior de un ascensor tras el cual ya nada volverá a ser lo mismo. Jekyll dará paso a Hyde. El monstruo verá la luz no ante los ojos del espectador (ya habíamos sido testigos de ello) sino ante una estupefacta Mulligan; aquél del que tanto huye recorriendo las carreteras de L.A. se mostrará sin careta alguna, consciente de que su particular affair con la joven no tendrá posible continuidad.Drive 2Un momento de una belleza increíble, de arrollador y estremecedor lirismo.

Drive supone toda una rareza en el panorama cinematográfico actual. Un film redondo, amargo y crepuscular, de una profundidad extraña en estos tiempos. Cine, en otras palabras, sobresaliente.

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EL GRAN GATSBY

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , on mayo 27, 2013 by Gonzalo Contreras

DÍAS DE VINO Y ROSAS

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Han pasado la friolera de diez años desde que el director Bazz Luhrmann (Romeo + Julieta, Australia) dirigiera su, quizás, película más representativa: la controvertida Moulin Rouge, exaltación de los cánones bohemios de principios del siglo XX, del vicio y el placer. Pero también del amor. Un amor que, como bien asegura la película,  supera todos los obstáculos por mucho que estos traten de destruirlo.

gran gatsbby 1oLo que para muchos supuso un soplo de aire fresco, de abrumador virtuosismo visual, recargadas imágenes y, porque no decirlo, cierto amaneramiento escénico, otros tantos lo consideraron un espectáculo soez, basto y falsamente moderno.

Una obra que dividió al público y crítica de manera contundente. Como sin duda ocurrirá con este Gran Gatsby, su nueva propuesta cinematográfica, un desfile visual que bebe y se nutre del alma de su cinta más celebrada. Una explosión de vanidad, lujo y desenfreno, en donde un simple chasqueo de dedos es capaz de mover el mundo. O dicho de otra manera; la celebración del exceso en todos los sentidos.
Basta condensar todos los adjetivos descritos anteriormente en la, reconozcámoslo claramente, obra maestra que supuso la inconmensurable Moulin Rouge y tendrán como resultado esta nueva y espléndida película, adaptación de la novela homónima de Scott Fiztgerald.

THE GREAT GATSBYY es que, detrás de ese castillo de cuento poco menos que Disneyliano, de almas corrompidas y selecta hipocresía se encuentra el verdadero Luhrmann. O al menos, el de aquella maravilla parisina, el más cómodo detrás de la cámara, el menos conformista y más arriesgado.

Olvídense de la adaptación que Jack Clayton realizara con Robert Redford como protagonista (bastante soporífera, por cierto). Lo que en aquélla era frialdad y lentitud aquí se traduce en luz y sonido, en movimiento e histeria sin alejarse, ni por un momento, de la obra de Fizgerald.

gran gatsby 4Y a pesar de las críticas que aseguran que se ha corrompido la novela original, escritor y director tienen más puntos en común de lo que los más puristas intentan hacer creer; la esperanza y sueños rotos que el autor expresa mediante palabras Luhrmann lo convierte en fastuosas imágenes en donde el dinero y la ostentación no oculta esas almas solitarias, condenadas a la destrucción.  Porque si hay algo que el director maneja como pocos, más allá de su deslumbrante virtuosismo técnico – visual, es la tragedia como eje de su narración.

Una fatalidad latente en cada minuto de la película, que no deja de palpitar incluso en los momentos de mayor esperanza;  una lluvia de camisas (preciosa escena, apoyada por una no menos preciosa balada de Lana del Rey) gran gatsby 9en donde se esconden miedos y secretos; una simbólica luz en el embarcadero tras la cual yace un amor roto, cuya intensidad va apagándose lentamente hasta que la niebla lo  hace desaparecer. Y un Gatsby que,  por mucho que se esfuerce, jamás llegará a alcanzar a la joven del otro lado de la bahía.

Como ya hiciera en la comentada Moulin Rouge (con la que comparte estructura narrativa, sin perder fidelidad al relato contado) o Romeo + Julieta, el director retrata de manera brillante a esos seres inocentes abocados a la adversidad, representados aquí por un DiCaprio en estado gracia, más allá del elogio. Desde su maravillosa presentación, copa en mano y alzándola lentamente mientras esboza una media sonrisa con el bullicio de sus festejos resonando (antológica) hasta su posterior declive, el actor compone un retrato demoledor, triste y melancólico del anfitrión por excelencia de la literatura norteamericana.

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Le acompañan como trío protagonista Tobey Maguire, bastante más comedido en el personaje de Nick Carraway, amigo íntimo de Gatsby (en el límite de la admiración y, por momentos, de la ambigüedad sexual), y una antipática Carey Mulligan en el papel de Daisy Buchanan, ambos más que correctos aunque tal vez algo eclipsados por el maestro de ceremonias.

gran gatsby 2Tras la aparatosa y decepcionante “Australia”, se podría decir que Bazz Luhrmann ha vuelto. Con su inconfundible sello, capaz de generar dos sentimientos tan encontrados como la fascinación y el rechazo más absoluto. Ha vuelto el Luhrmann más excesivo, dinámico.  El más irreverente y a la vez más clásico y emocionante.

Bienvenido sea.