Archivo para Channing Tatum

KINGSMAN: EL CÍRCULO DE ORO

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on septiembre 21, 2017 by Gonzalo Contreras

ENÉRGICA ACTUALIZACIÓN DE LA SAGA

Éxito indiscutible de 2015, Kingsman: Servicio secreto proponía, sobre el papel, una sugestiva vuelta de tuerca al universo cinematográfico protagonizado por el agente 007, exaltando para ello los elementos definitorios de la saga (espías modélicos, gadgets imposibles, villanos megalómanos con ansias de liquidar la Tierra) y regalando al actor Colin Firth uno de esos papeles que demuestran que, además de buen intérprete, sabe pasárselo bien delante de las cámaras. Vestido de punta en blanco, con gafas de pasta y paraguas multiusos, su actuación era lo mejor de una película innegablemente efectiva, provista de grandísimas intenciones pero demasiado dependiente de sus modelos de referencia, que optaba equivocadamente por saturar la función con cantidades ingentes de ingredientes tarantianos (o lo que es lo mismo, hemoglobina a borbotones) con el fin de contentar a las nuevas y poco cinéfilas generaciones.

En KINGSMAN: EL CÍRCULO DE ORO hay más acción, más cameos de rostros populares del celuloide (algunos, como Halle Berry, pertenecientes al mundo Bond), más música evocadora al servicio de imposibles momentos acrobáticos. Lo curioso es que, lejos de empachar e invocar el fantasma del déjà vu, supera a su predecesora al desligarse de las raíces que hicieron germinar la primera entrega. El homenaje al agente creado por Ian Fleming persiste (la escena en las cumbres montañosas, toda una delicia para el fan acérrimo) pero sin que ello entorpezca los nuevos cauces marcados, prevaleciendo la parodia y la actualización teen del subgénero de espías como núcleos primordiales de la narración. Independizándose de sus fuentes y añadiendo nuevos conceptos a la aventura (el contraste entre el refinamiento británico y la tosquedad yanqui), la cinta adquiere su verdadera identidad: un blockbuster enérgico, moderno dentro de su empaquetado puramente kitsch y de ritmo colérico, sin más pretensiones que la de entretener al gran público a base de fuegos artificiales y estiradísimas batallas campales.

Salvo en una secuencia emocional que no desvelaremos (al son de una preciosa melodía country himno en tierras de Virginia Occidental), aquí no hay tiempo para gimoteos, ni dramas, ni operetas trágicas. Solo hay cabida para la acción más alocada, hilarante y desenfrenada. Y si a esto le añadimos a una villana de altura, interpretada por una adorablemente diabólica Julianne Moore (más que actuar, parece una niña disfrutando de las atracciones de un parque temático), y la participación estelar de Elton John, embutido en su característico y setentero traje de plumas y experto en artes marciales (sí, han leído correctamente), tenemos un fin de fiesta veraniego de lo más excitante. Y adictivo.

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¡AVE, CÉSAR!

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , , , on febrero 19, 2016 by Gonzalo Contreras

LOS QUE VAN A ACTUAR TE SALUDAN

ave cesar 2

La afilada e incisiva pluma de los hermanos Coen no deja títere con cabeza. Después de recorrer los senderos de la derrota a través del cantante de folk Llewyn Davis, le toca el turno al Hollywood de la época dorada en ¡AVE, CÉSAR!, su última película. Monumento al star system actual, es, a veces, una divertida sátira de los entresijos de los Estudios; otras, un sorprendente y muy apreciable homenaje al cine clásico. Independientemente, ambas vertientes tienen alma, peso, están dirigidas con gusto y con la genialidad propia de sus directores. El problema aparece cuando las dos partes se amoldan formando un todo. Extrañamente, el film no acaba de encontrar un equilibrio narrativo entre crítica y evocación, resultando mucho más apreciable como sucesión de sketchs que como largometraje en sí.

ave cesarNo obstante, no nos pongamos quisquillosos: si bien podríamos considerarla una película fallida, la cantidad de momentos gloriosos que nos regala gracias a su mala baba y comicidad hacen de ella un entretenimiento de lo más gozoso. De hecho, se me ocurren varias razones por las cuales tenerla muy en cuenta: la primera, convertir la figura del productor cinematográfico en un samaritano protector de sus estrellas y buscador del karma que devuelva, a golpe de talón, la paz a la Fábrica de sueños; la segunda, la increíble vis cómica del guión (el episodio del vaquero a lo “John Wayne” metido a galán de etiqueta es antológico, así como el de los guionistas comunistas con ínfulas capitalistas); y, por último, la postal coral tan brillante que hace de aquellos años. Las referencias a personalidades del medio, sin nombres registrados pero reconocibles, es alargada: Gene Kelly, Robert Taylor versión Quo Vadis?, una perversa Esther Williams e incluso la malévola columnista Hedda Hopper, toda una eminencia de la época, son algunas de las glamourosas estrellas que se pasean delante de cámara. Poner nombre a tanto rostro, eso sí, será un placer limitado a los espectadores más cinéfilos.

LOS ODIOSOS OCHO

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , on enero 14, 2016 by Gonzalo Contreras

EL JUEGO DE LA SOSPECHA

OCHO ODIOSOS

Me encantaría saber qué derroteros hubiera adoptado el cine de Quentin Tarantino de haber triunfado su obra menos celebrada, tarantiana y, paradójicamente, madura y atrevida: la estupenda Jackie Brown. Lo que podría haber sido un punto de inflexión en su carrera, así como una reformulación de los intereses y pilares de su cine, acabó en agua de borrajas como consecuencia del desconcierto que produjo en un público que no estaba preparado para un cambio tan drástico en su filmografía. Suposiciones aparte, el fracaso coincidió con una vuelta a la desmesura, a la grandilocuencia y, con ello, y como suele ocurrir, a una definición como cineasta que trajo consigo una división extrema de opiniones entre los que le consideran todo un mesías cinematográfico (incluso antes de catar una nueva obra) y aquellos que sólo ven arrogancia y necedades. Algo parecido a lo que pasa, en los tiempos que corren, con realizadores del tipo Christopher Nolan: o los amas hasta el orgasmo o los detestas sin reservas.

Ocho odiososNi una cosa ni la otra. Porque, aunque no sea la tónica habitual, también existen aquellos que vemos en su cine momentos de gran genialidad pero también equívocos propios de un megalómano, como ocurre en LOS ODIOSOS OCHO. Su último trabajo, qué duda cabe, es un producto digno, sobre todo cuando juega al gato y al ratón, en una segunda parte que (por planificación escénica) bien podría encontrarse entre lo mejor que ha rodado en su vida, pero también contiene algunos de sus defectos más notorios: una verborrea incansable, tomando como excusa el choque de bandos durante la Guerra de Secesión; una duración totalmente desmesurada en relación a la historia contada, y unos personajes con una esencia tan tarantiana que podrían intercambiarse perfectamente con otros de sus últimas cintas sin que ésta cambiara ni un ápice. Sí, aunque duela reconocerlo, el señor Tarantino también repite (y mucho) la fórmula millonaria. Aún así, el modelo que toma de referencia es tan bueno (Agatha Christie es mucha Agatha Christie) y el marco histórico/escénico tan provechoso que sería injusto despreciar los momentos de lucidez presentes. Escuchar el escalofriante monólogo de Samuel L. Jackson (haciendo de Samuel L. Jackson) mientras un famoso y melancólico villancico inunda el caserón es una buena muestra de la brillantez que puede llegar a alcanzar el director estadounidense.

Lo que está claro es que, al final, Los odiosos ocho es Tarantino al cuadrado. Y como tal, los fans aplaudirán todo detalle, toda salpicadura sanguinolenta; los menos entusiastas, que no detractores, veremos una estimulante e irregular cinta dirigida por un auténtico enamorado del cine.

FOXCATCHER

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , on febrero 1, 2015 by Gonzalo Contreras

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

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Durante los primeros minutos de FOXCATCHER, el espectador podría llegar a pensar que está ante una nueva oda a la cultura deportiva estadounidense a través de la preparación, a base de sangre, sudor y lágrimas, de aquellos deportistas que acaban convirtiéndose en verdaderos héroes nacionales. Así parece indicarlo las aspiraciones de su protagonista, los discursos panfletarios del mecenas John du Point, en cuya finca se ejecutan los ejercicios preparatorios, y la bandera estrellada que aparece de forma heroica sobre la pantalla, ondeando ante los rostros de los futuros vencedores. Sin embargo, no pasará mucho tiempo hasta que perciba que algo huele a podrido en esa lujosa mansión y en la excéntrica rigidez del anfitrión del cortijo.

foxcatcherA través de una historia intimista de pocos personajes, y con el mundo de la lucha libre de fondo, el film de Bennett Miller hace una devastadora (y brillante) radiografía del reverso tenebroso del deporte, del poder del dinero como “la mano que domina el mundo” y, en definitiva, del sueño americano. De forma admirable, empaña de negro todo el patriotismo vendido en los pausados minutos iniciales, indispensables para crear el estado de confusión y desasosiego posterior, obteniendo como resultado una de las críticas más lúcidas al sistema y a la hipocresía que se nutre de la exaltación de los valores made in USA.

La riqueza mueve a la sociedad y la sociedad se deja mover por la riqueza. Si alguien lo cuestiona, que examine con detalle las personalidades del trío protagonista, de una avasalladora complejidad psicológica (insólita en este tipo de producciones), ambiguas y nada complacientes: Mark Ruffalo y Channing Tatum, este último en un sorprendente cambio de registro, están estupendos como hermanos seducidos por la tentación económica, más centrados en sí mismos que en su desleal complicidad; Steve Carrell, como el perturbado y patético du Point, sobrepasa todos los halagos, en un complicado trabajo más allá de las toneladas de maquillaje.

Cierto es que ni está abierta a todos los públicos ni es fácil de digerir (aunque seguramente ese sea su propósito básico), pero Foxcatcher es, sin lugar a dudas, cine de altos vuelos, inquietante, confeccionado con una elogiable elegancia, que gana puntos más por lo que da a entender que por lo que muestra. Una tragedia griega moderna.

JUERGA HASTA EL FIN

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on agosto 20, 2013 by Gonzalo Contreras

EL FIN DEL MUNDO (Y CON RAZÓN)

juerga hastal el fin 5Puede que no sea el idóneo a la hora de criticar la ópera prima de Seth Rogen, conocido humorista (eso dicen) canadiense cuya película más famosa tiene el “apetecible” título español de Superfumados, pieza que no he tenido el placer de visionar hasta la fecha. Lo digo más que nada porque, seguramente, no he pillado un gran número de bromas y diálogos que otros, más cultivados en la cultura cómica americana (tanto televisiva como cinematográfica) sí han apreciado, disfrutado e incluso excitado.

Juerga hasta el fin centra su humor en dos ramas definidas. Un treinta por ciento sería lo comentado en el anterior párrafo. Y aquí tendréis que disculparme, pero me extravío entre tanto chiste vinculado con cómicos y actores de nombres impronunciables (por lo visto, verdaderas eminencias -insisto, eso dicen- en el panorama del otro lado del charco) y con películas de dudoso título cuya existencia desconocía completamente. No sé ni a quién van dirigidas las pullas ni, por ende, entiendo el contenido de las mismas. Es una cinta destinada a un público muy concreto. Sobra comentar, por tanto, que en este porcentaje mi presencia brilla por su ausencia.

juerga hasta el fin 2El otro tanto por ciento, alto y mucho más entendible aunque no por ello de mayor calidad, se centra en una sucesión de comentarios y gracias en donde el “caca, culo, pedo, pis” se sustituye, o más bien se le añade, un “corridas, meadas y mamadas”. Chistes escatológicos, ausentes de chispa. Algunos verdaderamente asquerosos y vulgares, adornados con música actual para potenciar ese rollo de modernez de enfant terrible y el egocentrismo de algunos de sus protagonistas, estereotipados y a los cuales, sinceramente, soporto más bien poco. Y como no podía faltar en este estilo, los imprescindibles comentarios pseudointeligentes acerca de comidas, bebidas y cualquier otro alimento que se precie, en esta ocasión centrados en el glúten y en cierta chocolatina “láctea”.

juerga hasta el fin 6Para colmo, rematan la juerga unas colaboraciones sonrojantes metidas con calzador (especialmente las intervenciones de la “potteriana” Emma Watson, de contenido mil veces visto, y la de un amaestrado Channing Tatum) así como una duración desmesurada hasta límites alarmantes, y más cuando la trama da tan poco de sí. Interminable, eterna condena muy acorde, eso sí, con la premisa apocalíptica del film.

Como digo, no sé si servidor es la persona más apta para criticarla. Y más leyendo las estupendas críticas que está teniendo en Estados Unidos y que, imagino, adaptarán aquí, comparándola erróneamente con cintas tipo Resacón en las Vegas con la que poco o nada tiene que ver. Una película en la que sólo muy de vez en cuando aparece una tibia sonrisa. Aunque, bien pensado, no podría asegurar si fue por su comicidad o por tomarme con humor, como mucho humor, el visionado de semejante “gamberrada”.