Archivo para Christoph Waltz

ALITA: ÁNGEL DE COMBATE

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , on febrero 11, 2019 by Gonzalo Contreras

ENTRETENIMIENTO DE CALIDAD

A Robert Rodriguez siempre se le ha considerado, en términos audiovisuales, el hermano menor de su gran amigo y cómplice de torturas Quentin Tarantino. Ambos comparten un entusiasmo irrefrenable por la violencia bañada con grandes dosis de hemoglobina y por implantar, en cada uno de sus trabajos, el aroma de la serie B y del celuloide matinée que tantas alegrías les proporcionaron en sus años de juventud. No obstante, mientras Tarantino es vitoreado por la crítica especializada, reverenciándose sus proyectos incluso antes de ser expuestos a los espectadores, el director de Abierto hasta el amanecer ha quedado relegado a un cine menor, mucho más plano y servicial con el público de masas y en donde apenas hay cabida para algo más que el mero entretenimiento esporádico, ya sea en sus producciones de los noventa (la descacharrante Desperado, la envejecidísima The faculty) o en sus inclasificables acercamientos al cine juvenil (Las aventuras de Sharkboy y Lavagirl).

De ahí que sorprenda lo bien que funciona su ultimo invento, ALITA: ÁNGEL DE COMBATE, un blockbuster bendecido, a nivel ejecutivo y de guion, por la mano maestra del todopoderoso James Cameron. Siguiendo la estela de epopeyas como Ghost in the Shell, con la que comparte no pocos puntos en común, y dejándose empapar por la ambientación decadente de Blade Runner y sucedáneos del cyberpunk, el film propone una aventura futurista bien escrita y mejor realizada, agradecidísima en sus pasajes más oscuros, propios de la mente calenturienta del realizador, y sólida en su naturaleza de relato inscrito en la categoría de “presentación de personajes”. La sombra de historietas similares de carácter apocalíptico para chavales es alargada, pero gracias a los asombrosos efectos visuales, marca de la casa Cameron, y a la ejecución de algunas secuencias (principalmente la del juego de Motorball, una variante de Rollerball brillantemente coreografiada), el largometraje adquiere un empaque de cierta personalidad y madurez, dejándose entrever ciertas notas de autor pocas veces visibles en las narraciones de Rodriguez.

Pero por encima de todo prevalece el carisma de su estrella principal. Como ya ocurriera con el personaje de la doctora Aki Ross en Final Fantasy: la fuerza interior, una de propuestas más fascinantes y, ridículamente, ignoradas del cine de animación coetáneo, el carácter decidido, intrépido y puro de Alita, alias Rosa Salazar y heroína de este manga, otorga una dimensión de mayor calado emocional a esta reinvidicable distopía cinematográfica. Quizá no memorable, pero sí lo suficientemente seductora y efectiva.

SPECTRE

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , on noviembre 5, 2015 by Gonzalo Contreras

TROPEZANDO CON LA NOSTALGIA

spectre

Por muchos elogios que reciba, producto del entusiasmo momentáneo, y las largas colas que genere el estreno de cada una de sus entregas, apoyadas en una publicidad tan certera como excesiva, el cine Bond ha sido sinónimo en el noventa por ciento de los casos de entretenimiento y pirotecnia más que de calidad. El diez restante, el que salvaguarda las piezas ilustres, queda reservado a las primeras aventuras protagonizadas por Connery, algo anticuadas pero rebosantes del indiscutible componente nostálgico y, principalmente, al ciclo que iniciara Daniel Craig con la estupenda Casino Royale y que rematara, años después, un iluminadísimo Sam Mendes con el mejor capítulo hasta la fecha del agente británico: Skyfall. Influenciada por los rasgos sombríos de El caballero oscuro de Nolan, ninguno de los episodios había otorgado hasta la fecha semejante madurez, psicología y porte al legendario personaje creado por Ian Fleming.

Spectre 2Con Mendes de nuevo como director, todo parecía indicar que esta nueva entrega seguiría el sendero marcado por su anterior trabajo, caracterizado por una agradecidísima ruptura de las estructuras estándares del héroe. Pero, por lo que se ve, el peso de los incondicionales, aquellos que recibieron con dudoso entusiasmo su entrada en la saga, ha podido más que cualquier idea de renovación.

En SPECTRE la tradición se impone a las ideas de cambio. Monumento a la grandilocuencia, tan poderoso visualmente como caótico de contenido, se enreda en su cometido de desenterrar innecesariamente fantasmas de aventuras pasadas y las fórmulas arquetípicas de la franquicia, prologando una tediosa trama que se extiende hasta las dos horas y media y descuidando el trazado psicológico de sus personajes, especialmente el de un villano totalmente desdibujado (un Christoph Waltz pasto de sus cada vez más reconocibles espasmos histriónicos). En otras palabras, Mendes se rinde ante el clasicismo y traiciona los méritos conseguidos en Skyfall, tan innovadores como, curiosamente, respetuosos con el universo bondiano. Los seguidores más acérrimos, seguro, estarán encantados con la vuelta a sus orígenes, no así aquéllos que veíamos en el director de American Beauty el balón de oxígeno que, desde tiempos ya lejanos, necesita el inconfundible espía británico.