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THE BEATLES: EIGHT DAYS A WEEK

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , on septiembre 16, 2016 by Gonzalo Contreras

AIRES DE LIBERTAD

The Beatles

Hubo un tiempo en que Inglaterra era conocida con el nombre de Beatleland. La fiebre fan por los cuatro de Liverpool, criados en pubs de mala muerte y llevados a la gloria por su manager Brian Epstein, no por casualidad conocido como El Quinto Beatle, inundó cada rincón de las islas británicas con la misma fiereza que los hijos del llamado baby boom traían nuevos aires de libertad a las acartonadas vidas de sus progenitores. El fenómeno no tardó en extenderse por Europa y cruzar el océano, desatando una histeria colectiva como no ha conseguido alcanzar ningún otro grupo musical. Si alguien lo duda, que le eche un ojo a THE BEATLES: EIGHT DAYS A WEEK, estupendo documental realizado por Ron Howard que recoge los años de gira del grupo por todo el globo y el calado emocional que provocó entre sus seguidores.

Beatles 2Entusiasta declarado de su discografía, el director de Una mente maravillosa retrata, desde una doble vertiente (la británica, con testimonios inclusive de Paul y Ringo, y la estadounidense, a través de celebridades testigos de la época), la importancia cultural de un cuarteto visto con horror por los sectores más conservadores, los cuales lo consideraban una amenaza potencial para sus feligreses, y abrazado enérgicamente por unos jóvenes que encontraron en sus composiciones las promesas utópicas que sus tempranas mentes necesitaban escuchar. Lo mejor de Eight days a week reside, justamente, en la descripción del contexto social que rodeó al grupo, cómplice en extremo de su arrollador éxito: en una época en la que los líderes políticos eran acribillados en plena calle, la segregación racial seguía presente en muchos condados y se enviaba a las nuevas generaciones a combatir en guerras infames, Los Beatles se convirtieron en el bálsamo musical demandado por una sociedad que miraba el futuro con ojos rebosantes de esperanza.

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ÉL ME LLAMÓ MALALA

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , on noviembre 3, 2015 by Gonzalo Contreras

EL PODER DE LA EDUCACIÓN

MALALA

“Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad”, afirmaba el político colombiano Diego Luis Córdoba. Conscientes del poder de la palabra, más potente que las armas de las que hacen uso, el mayor de miedo de los regímenes dictatoriales radica en la culturización de los pueblos sometidos, actuando sin remordimientos contra todo atisbo de enseñanza como forma de acallarlos, extirpar cualquier pensamiento contrario al sistema y así instaurar la ley del silencio.

El documental ÉL ME LLAMÓ MALALA retrata el pensamiento y las reflexiones de Malala Yousafzai, víctima de un atentado talibán que casi le cuesta la vida por defender, precisamente, el derecho a la formación frente a la insensatez totalitaria. Amenazada de muerte por los mismos fanáticos, y con las secuelas de la barbarie aún visibles en su rostro, se ha convertido, con apenas 18 años, en una luchadora incansable por acercar la educación a jóvenes de todo el mundo.

MALALA 2Lejos de caer en el panfleto, la película escapa de las limitaciones narrativas propias del formato al adoptar un acertadísimo enfoque íntimo de la joven activista. El amor que siente hacia su progenitor, al que admira como padre y maestro, el respeto que siente hacia la escuela, su melancolía al recordar su pueblo natal (“echo de menos la suciedad de las calles”) e incluso las peleas fraternales y las risas vergonzosas que se esconden tras el físico de sus ídolos deportivos dan una visión mucho más enriquecedora y humana de su personalidad: acercándonos a su cotidianidad también lo hacemos a su cruzada.

Acompañada de preciosas transiciones animadas, potenciadoras de un realismo mágico perfectamente adosado al resto del metraje, Él me llamó Malala se descubre como un conmovedor documental sobre la importancia vital de la pedagogía, la fe en el ser humano y el perdón (“quien disparó no era una persona, era una ideología”), así como una herramienta indispensable para los docentes de Occidente, ideal para mostrar a los alumnos cómo la educación sigue siendo, desgraciadamente, un privilegio de unos pocos más que un derecho de todos.