Archivo para Eddie Redmayne

ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , on noviembre 18, 2016 by Gonzalo Contreras

TRAS LOS MUROS DE HOGWARTS

Animales

El universo de hechicería visualizado por J.K. Rowling en la multimillonaria saga de Harry Potter era demasiado goloso como para no seguir siendo explotado en la gran pantalla. Finiquitadas las adaptaciones cinematográficas, algunas de ellas sobresalientes (la primera y tercera entrega), la mayoría reiterativas en su fondo y forma, le toca el turno a la prolongación, a modo de spin-off, de los relatos protagonizados por el aprendiz de mago, ideada en papel por la escritora poco tiempo después de terminar la serie de libros que la encumbrara mundialmente (no fuera a ser que enfermara la gallina de los huevos de oro).

Animales 2Errores descriptivos (fruto de la abundancia de personajes e información) y de casting (la elección de Eddie Redmayne, en un nuevo alarde de tics faciales y posturas imposibles) aparte, la sorprendentemente notable ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS supera su condición de precuela debido, principalmente, al virtuosismo y creatividad que anidan en el material de origen, inalterado en su traslación gracias al guion de la propia Rowling, y a la revolución conceptual que presentan algunos de sus detalles. En una jugada maestra que recuerda al atrevimiento que exhibiera el clásico ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, inmejorable fusión dos géneros tan opuestos como la animación y el cine negro, la película de David Yates arriesga al introducir elementos adulterados del embriagador Nueva York previo al crack del 29 (el de la Ley seca, los clubs nocturnos y las damas vestidas con trajes de lentejuelas) y el siempre fascinante folclore de las brujas de Salem, con los aspectos tenebrosos que ello conlleva, en un cuento de pócimas, varitas mágicas y encantamientos destinado a los infantes de la casa.

Dicha combinación, tan extraña como deslumbrante, le permite explorar terrenos desconocidos hasta la fecha en el imaginario potteriano, potenciando un factor sorpresa que, lejos de desvanecerse, adopta unas alas todavía más excitantes que las presentadas bajo las murallas del castillo de Hogwarts, trasladando por primera vez (y he aquí la genialidad de la premisa) el campo de batalla al mundo ignorante, escéptico y caótico de los muggles (o nomajs, si lo prefieren).

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LA CHICA DANESA (The danish girl)

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on enero 12, 2016 by Gonzalo Contreras

LA MUJER DEL CUADRO

Chica danesa

El gusto por lo académico es un sello personal e identificable en el director Tom Hooper. Siempre a la búsqueda del plano perfecto, al menos según lo proyecta en mente, y de una narración que no se aleje ni un milímetro de los cánones clásicos de valor e integridad humana, tan aplaudidos por el público mayoritario, su cine juega en un terreno tan seguro que no es de extrañar su presencia en reconocidas y celebradas ceremonias de premios. Le funcionó con El discurso del Rey; también, aunque en menor medida, con la adaptación musical de Los miserables. Como no hay dos sin tres, y ya sin caretas que oculten su fervor por un reconocimiento crítico en forma de estatuilla, vuelve a la carga con el primer caso de transexualidad de la historia.

La chica danesaLA CHICA DANESA encaja como un guante en el estilo refinado del cineasta británico: una historia de lucha y superación, más poderosa que la vida misma, dibujada en un cuadro de época que el director no duda en plasmar con nítido detalle, abusando de su ya reconocible gran angular y del espacio negativo. Cada escena está hecha para fascinar, para crear una conmoción continua en el espectador. Tanto, que el empacho de imágenes evocadoras puede resultar ultracalórico. El clasicismo bien entendido se confunde con el preciosismo más cargante, propio del James Ivory menos inspirado. La imagen devora el relato, ya de por sí perjudicado por una banda sonora que parece indicarnos en todo momento cuando hay que sacar el pañuelo y cuando celebrar el triunfo de la voluntad. Y lo que tendría que emocionar, al final, sólo crea tedio y apatía.

Pero si hay algo que genera estupor es la, insólitamente, alabada creación de Eddie Redmayne. A Hooper, cuidador máximo de los matices que definen a sus personajes, se le escapa la composición estereotipada del joven actor. En un alarde de histrionismo en seco, Redmayne confunde feminidad con cursilería, obsequiándonos con un irritante desfile de tics faciales, posturas imposibles y sonrisas falsamente espontáneas (incluso después de pasar por quirófano) a las que sólo pone freno la aparición en pantalla de una, ésta sí, magnífica Alicia Vikander. De haber incidido en su personaje, o simplemente profundizar en la auténtica entraña del caso en cuestión, podríamos estar hablando de una película destacable, pero eso hubiera supuesto redefinir unas bases académicas que, de momento, el director no parece querer alterar.