Archivo para Emily Watson

EVEREST

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on septiembre 18, 2015 by Gonzalo Contreras

FRÍA COMO EL HIELO

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A raíz del desproporcionado éxito de Aeropuerto de George Seaton (llegó a estar nominada al Óscar a la mejor película en 1970), Hollywood asentó sobre sus cimientos un género que, si bien no era nuevo en el panorama cinematográfico, no había tenido hasta entonces una repercusión tan clara entre el gran público: el cine de catástrofes. Aunque algunas de estas propuestas ofrecieron calidad en el sentido más amplio de la palabra (El coloso en llamas, sin ir más lejos), lo cierto es que la mayoría, posiblemente las más representativas (véanse Terremoto o los aeropuertos posteriores), se convirtieron en productos mediocres de escasa creatividad, adornados por un desfile imposible de grandes estrellas, muchas de ellas viejas glorias desterradas al olvido, y sin más afán que el de inflar las cuentas de las productoras implicadas.

everest 2Pese a contar con mejores intenciones y apostar por un relato consistente, en EVEREST habitan algunos de los defectos más notorios del inefable revival setentero. Sorprende, y mucho, que en una crónica épica como la que se nos cuenta falte, paradójicamente, toneladas de épica y tensión, prefiriendo apostar por la comentada sucesión de cameos, a cada cual más innecesario (lo de Robin Wright y Keira Knigthley es desconcertante), y por una presentación excesiva y enredada de los personajes que componen la expedición. Durante más de tres cuartos de hora esperas impaciente que la acción aparezca, que la montaña se convierta en la verdadera protagonista y descargue toda su furia prometida. Cuando esto acontece sólo se cumple un deseo: los efectos visuales, auténticos anfitriones, resultan apabullantes. Eso sí, por desgracia la película comete un último error más sangrante si cabe que los anteriores: la emoción, tan demandada desde el comienzo, se confunde con el dramatismo más lacrimógeno. E indigesto.

LA LADRONA DE LIBROS

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , on enero 8, 2014 by Gonzalo Contreras

EL PODER DE LA PALABRA

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Primero y ante todo; a pesar de ser líder de ventas a escala planetaria y uno de los best-sellers más aplaudidos de los últimos años debo reconocer que no he leído el libro que da título y forma a la cinta que nos ocupa. Incluso, pecando de ignorante, desconocía su existencia hasta hace apenas unos meses (coincidiendo con la adaptación cinematográfica).
No obstante, algo me dice que el material bruto es de una calidad formidable. No por el resultado del film, tedioso y bastante pesado, sino por la emotiva historia que se vislumbra en un irregular conjunto que no acaba de cuajar.

la ladrona de libros 2El caso de LA LADRONA DE LIBROS no es nuevo. Es más, diría que es un ejemplo más que conocido. Un título de renombre, grandes actores, cuidada ambientación y la siempre peligrosa fidelidad extrema al relato original.
Con estos ingredientes, ¿qué podría fallar? Puede que me equivoque, pero uno tiene la sensación de que se ha cuidado al milímetro todos los aspectos salvo el más importante: el corazón y alma de la propia novela. Asistimos a un drama considerable, pero no hay emoción. Ni calado, en unos personajes limpios destinados a encandilar y sacarnos, dicho sea de paso, más de una lágrima con el patetismo de algunas de sus acciones (como en todo éxito, a veces inexplicable, de ciertos best-sellers, véase El niño del pijama de rayas).

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El director se desvive por desarrollar los numerosos frentes expuestos en la obra sin llegar a rematar ninguno de manera notable, derivando en un collage de, probablemente, los mejores momentos de la misma. Un ejemplo lo tenemos en el tétrico narrador de la historia. Lo que en la novela, me aseguran, constituye una característica apasionante, aquí aparece y desaparece como de la nada, resultando totalmente prescindible a pesar de algunas punzantes frases.

Una admirable partitura del enorme John Williams y los siempre impecables Geoffrey Rush y Emily Watson otorgan un plus de prestigio al producto final, curioso para los seguidores de tan aclamada obra y perfecto para incitar a nuevos lectores a descubrir, insisto, un relato cuanto menos prometedor.