Archivo para Lisa Kudrow

EL BEBÉ JEFAZO

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on abril 10, 2017 by Gonzalo Contreras

EL PEQUE SE VA DE MARCHA

La animación de la factoría Dreamworks siempre ha estado a la sombra de la más elogiada (incluso cuando patina, que es más habitual de lo que parece) marca Pixar. Y eso que, entre sus múltiples proyectos, se esconden películas de enorme calidad como Antz (superior a los celebrados Bichos de John Lasseter) o la extraordinaria El príncipe de Egipto, menos apreciadas, quizá, por suprimir los coloridos fosforescentes tan atractivos para los pequeños de la casa en favor de una exposición argumental más enfocada al público adulto. No obstante, y desde que diera campana, allá por principios de milenio, con esa caricatura burlesca de La bella y la bestia que era la estupenda Shrek, la compañía ha sabido jugar sus cartas produciendo un cine capaz de competir ferozmente en taquilla con su homóloga disneyiana. A veces, con resultados artísticos notables (Chicken Run, Kung Fu Panda); en la mayoría de las ocasiones, destinado íntegramente a cubrir las apetencias más básicas de los niños (cualquier irritante secuela del archiconocido ogro verde).

El texto que subyace en EL BEBÉ JEFAZO es de sobra conocido por los espectadores. De hecho, podríamos sacar innumerables similitudes con el ideario orquestado, tanto en discurso como en virtuosismo técnico, por Pixar en la saga Toy Story. Sin embargo, y lejos de constituir una imitación barata de sus producciones, la película supone un soplo de aire fresco dentro del panorama animado actual gracias a la vitalidad y al ingenio cómico que impregnan cada una de sus escenas. Abrazando respetuosamente sus referencias cinéfilas (desde la mencionada Toy Story a series como la genial Rugrats, sin olvidar las divertidísimas alusiones a iconos como Indiana Jones), y rebosante de desternillantes secuencias, hace gala, además, de un espíritu creativo ideal (y necesario, muy necesario) para las nuevas generaciones de infantes. Y si a esto le añadimos que acoge por igual a sus adultos acompañantes, tenemos como resultado la fábula infantil más satisfactoria de esta Semana Santa.

LA CHICA DEL TREN

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on octubre 19, 2016 by Gonzalo Contreras

DESCARRILAMIENTO CON VÍCTIMAS

Chica del tren

Dias antes del visionado de su adaptación cinematográfica, y fruto de las incesantes críticas positivas, las cuales la encumbraban como el thriller literario del momento, me acerco a las páginas de LA CHICA DEL TREN con la esperanza de encontrar gran parte de la maestría prometida por no pocos lectores de confianza. Ya sea por las altas expectativas o por una simple desconexión con el relato en cuestión, mi decepción no tarda en aparecer ante una narración ciertamente original en su tratamiento pero de alarmante ausencia de contenido, olvidable a corto plazo, incapaz de sobrepasar la categoría de best-seller de ocasión y cuyas reminiscencias torpemente rescatadas, desde Patricia Highsmith y el espíritu indiscreto de Hitchcock pasando por la reciente Perdida de Gillian Flynn, son tan descaradas como vilmente masacradas.

Chica del trenEstá claro, pues, que el gran inconveniente del largometraje que nos ocupa reside en el libreto de origen. Por desgracia, ahí no queda todo. Como si de un mal anunciado se tratara (ya saben el dicho: la novela es mejor que la película), los defectos de fábrica se agudizan intensamente en su traslación a la gran pantalla. Su director Tate Taylor, especializado en productos no aptos para diabéticos (su mejor trabajo hasta la fecha es Criadas y señoras), desconoce la esencia de un género que le queda demasiado grande, presentando un producto a a caballo entre el folletín salpicado con notas criminales y el melodrama más exacerbado. Todo resulta postizo, apático, desde la descomposición vacua de sus personajes femeninos (me río de la misoginia figuradamente exhibida en la citada Perdida) hasta su forma rastrera de estirar los códigos básicos del suspense.

Involuntariamente cómica, próxima a los telefilms de sobremesa del fin de semana pero con afamados (y descolocadísimos) actores, La chica del tren se descubre como uno de los espectáculos más pobres, insufribles y absurdos de los últimos años. Tanto en papel como en celuloide.