Archivos para Michael Fassbender

ALIEN COVENANT

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on mayo 10, 2017 by Gonzalo Contreras

SIN RASTRO DEL OCTAVO PASAJERO

Recuerdo, con especial nitidez, la primera vez que vi Alien, el octavo pasajero. Era una gélida madrugada de Nochevieja y yo, con apenas 8 años (siempre fui muy precoz en los menesteres del terror) me moría de curiosidad por descubrir qué se escondía en una película que había conseguido, para mi asombro, la máxima puntuación en la sección televisiva del periódico dominical, algo impensable en un género vapuleado desde siempre por la crítica especializada. Prometía gritos, noches en vela, incesantes momentos de angustia y congoja. A caballo entre la actualización del cine de monstruos de los años cincuenta y la reformulación de los viejos seriales basados en la temática de caserón con espeluznante inquilino trasladado al espacio exterior, la corpulencia de su puesta en escena, así con la asfixiante verosimilitud de sus imágenes, dejaron clavado en el sofá a aquel niño de mente inquieta pero demasiado inocente como para soportar las carnicerías perpetradas por tan emblemático xenomorfo. Su habilidad para introducirse en nuestros miedos, sugiriendo más que mostrando el germen del horror, crearon en mí un estado de desasosiego desconocido hasta entonces. Y, por supuesto, de abrumadora fascinación.

Revisionada hasta la extenuación (siendo capaz de agilizar algunos de sus diálogos en mi memoria), la cinta, a día de hoy, no ha perdido un ápice de su esencia, de su abrasadora fuerza. Al contrario, la gran cantidad de productos alternativos originados de su éxito (es, junto con Psicosis y El exorcista, el largometraje más mancillado del género), la magnífica dosificación del suspense y la dirección de un Ridley Scott en plena forma, palpable en sus innumerables hallazgos visuales, han otorgado mayor poder si cabe a esta aterradora fábrica de pesadillas nocturnas. Desgraciadamente, ni sus secuelas (a excepción de la primera, la muy divertida Aliens) ni su spin off, la fallida (aunque digna) Prometheus, han estado a la altura de un relato, siendo justos, difícilmente superable.

En principio, ALIEN COVENANT, nuevo capítulo de la saga, nace con el propósito de subsanar los errores acaecidos en pasadas entregas, demandado una vuelta a las raíces y a los terrores que habitaban en los pasillos de la inolvidable nave Nostromo. Al menos, así nos lo habían vendido. No obstante, y contra todo pronóstico, Scott traiciona el espíritu de la original (las monster movies de Serie B ya mencionadas) en favor de la ampulosidad y los derroteros filosóficos y pseudoexistencialistas marcados en la anterior precuela. Un tremendo error que se acentúa por el descontrol de temas y la falta de identidad que el director proyecta sobre la pantalla: por un lado, con sus pícaras referencias a la película madre, sustituyendo su atmósfera gótica y malsana por coletazos del gore más digitalizado y menos impactante; por otro, con la aproximación que efectúa, en forma de falso homenaje, a la aventura de James Cameron, aportando una nueva y decepcionante heroína al aquelarre alienígena. Las dudas sobrepasan a las respuestas, las que menos interesan (al realizador, no a los curiosos espectadores) se olvidan en la sala de montaje (muy propio en el cine de Scott) y, al final, este batiburrillo de géneros, sin un núcleo sólido al que aferrarse, acaba jugando en tierra de nadie. Queda, eso sí, un empaquetado visual deslumbrante, pero completamente hueco. Los gritos en el espacio, nuevamente, tendrán que esperar.

X-MEN: APOCALIPSIS

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , on mayo 15, 2016 by Gonzalo Contreras

EVASIÓN SIN PRETENSIONES

Apocalypse

El cine de superhéroes se ha convertido en una caricatura desmesurada, redundante y esquemática de los códigos que un día instauraron directores de la talla de Richard Donner o Tim Burton. Aún a riesgo de resultar impopular, es evidente que la cantidad de películas relacionadas con la temática que se estrenan anualmente (este mes, sin ir más lejos, son dos las entregas que nos llegan), disfrazadas de secuelas, reboots, crossovers y demás términos americanos, amén de un nivel de exigencia por parte de los aficionados tan elevada como disparatada (fruto, ya lo he comentado muchas veces, de El Caballero oscuro de Nolan, para muchos El padrino 2º parte del mundo de las viñetas), está pasando factura a un género conocido, desde sus inicios, con el único afán de divertir y entretener a las masas, lo cual no está reñido con alguna sorpresa maestra. Con estos antecedentes, desde una perspectiva salida de todo, seguramente X-MEN: APOCALIPSIS (enésima adaptación de los cómics creados por Stan Lee y Jack Kirby) supondrá una fuerte decepción para el público más exigente, intoxicado por los delirios de grandeza de un celuloide que poco le falta para ser considerado de autor; enfocándola como lo que es, una evasión palomitera con envoltorio de blockbuster, la mayor parte de los espectadores verán cumplidas, con toda probabilidad, sus humildes expectativas.

Y apocalypse 2eso a pesar de que la nueva aventura de los mutantes arrastra, punto por punto, los problemas que acosan a la reciente tanda marveliana (y, dicho sea de paso, a las producciones DC): una duración totalmente desproporcionada en relación al argumento base; la presencia de cameos (en este caso, del casino Lobezno de Jackman) que parecen cortometrajes aislados dentro de la propia cinta, para deleite de los fans y desconcierto del resto; y una estructura que calca la plantilla básica del género (presentación de personajes/ triunfo del mal, con la correspondiente sumisión de los héroes/ derroche pirotécnico final). No obstante, es honesta con el espectáculo que ofrece aun con la ausencia del factor sorpresa. Ahí están, para defender la función, los personajes de Mercurio, en una secuencia plagio de la anterior entrega pero igual de efectiva, y del siempre inquietante Magneto, alias Michael Fassbender, protagonista de la escena más cruel y conseguida de toda la cinta.

STEVE JOBS

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , , , on diciembre 28, 2015 by Gonzalo Contreras

LUCES Y SOMBRAS DEL GENIO

steve

Miércoles, 22:35 de la noche. En una cadena televisiva emiten Jobs, el biopic del fundador de Apple dirigido dos años atrás, de forma un tanto premeditada, por un tal Joshua Michael Stern. Mientras trato de encontrar las palabras necesarias para definir la película de Danny Boyle, adelanto que espléndida, presto cierta atención al desastroso producto comandado por el inefable Aston Kutcher para desentrañar las diferencias abismales que separan a ambos largometrajes. ¿Qué hace posible que, a priori, la misma historia, sea contada en un caso con una alarmante mediocridad y en el otro con una lucidez asombrosa? La respuesta tiene un nombre claro: Aaron Sorkin.

steve 2De profesión productor, realizador y guionista, este neoyorkino ha firmado alguna de las líneas más sobresalientes del cine contemporáneo. Ahí están, como prueba, los magníficos escritos de La red social o Moneyball. Ahora, se centra en el multimillonario empresario narrando tres de sus presentaciones más mediáticas en respectivos actos, cual obra de teatro, y dividiéndolas en dos escenografías que bien podrían representar las luces y sombras del propio Jobs: el escenario como tal, en donde crecía a su propia imagen y semejanza, y el camerino de los diferentes recintos, muro de sus lamentaciones más íntimas y personales. Y para incentivar el carácter dramático, el público sentado en la platea espera, ansioso, que se abra el telón y empiece el espectáculo.

Sorkin huye del biopic al uso adaptando la biografía autorizada de Walter Isaacson con las cualidades que le preceden: brillantez, ingenio y un abrumador dominio narrativo. Boyle, leal a su estilo desbocado y frenético, a veces se mueve un paso por delante de las directrices marcadas por el guionista, desluciéndose en favor del brillante libreto, de un Fassbender que nos obsequia con una de sus grandes creaciones (en una metamorfosis que va más allá de la simple imitación gestual) y de una no menos excelente Winslet como fiel vasalla del genio informático. Y si, después del visionado, todavía hay alguien que no vislumbra la maestría de la película y, en consecuencia, el poder descriptivo de su guionista, le aconsejaría que la comparara con su horripilante  “hermana” mayor.

MACBETH

Posted in Críticas (Estrenos), Próximamente with tags , , , , , , , , , , , , , , on diciembre 24, 2015 by Gonzalo Contreras

REVISIONANDO A SHAKESPEARE

macbeth

Hay que reconocer el riesgo que conlleva, a estas alturas de la cinematografía, realizar una versión del inmortal Macbeth de William Shakespeare con unas aspiraciones dignas de permanecer en el recuerdo del gran público. A la cantidad de películas adaptadas libremente del relato, en verdad incalculables, hay que añadir aquellas selladas por algunos de los más grandes artesanos del cine. Desde Welles y su expresionista composición, pasando por la hipnótica y feudal de Kurosawa o la violenta visión de Polanski, estallido cinematográfico del dolor ocasionado por el asesinato de su mujer Sharon Tate, todas ellas destacan por resumir, a su manera pero de forma impecable, los intereses y propósitos de la obra del dramaturgo inglés.

Amacbeth 2 esta honrosa lista se suma la propuesta que nos ocupa. MACBETH se estrena con honores en el nuevo siglo (en el 2006 hubo un producción australiana de ínfima calidad) de la mano de Justin Kurzel, un director casi debutante pero con ideas sumamente atractivas. Sin perder las notas teatrales, perfectamente ensambladas al modelo cinematográfico, así como la fidelidad al texto original, se deja la piel ensalzando los dos pilares que engrandecen esta nueva revisión: la ambientación y las interpretaciones.

Ideada, quizá, como la resurrección definitiva de la inmortal tragedia, con unas pretensiones que recuerdan a las abarcadas por Coppola en su excelsa Drácula, Kurzel se luce en las escenas panorámicas. Con un fascinante estilo visual y cromático, acorde con las tendencias actuales en las que la sangre salpica el mismísimo patio de butacas, el cineasta otorga a las campiñas escocesas toda la naturaleza fantasmagórica y lúgubre que respiran las páginas de Shakespeare, inundándolas de frondosas brumas, cielos enrojecidos y seres espectrales, con especial mención a las Hermanas Fatídicas aquí representadas como jóvenes pulcras, casi virginales, nada que ver con el rostro decrépito de otras adaptaciones. Y en cuanto a los terrenales, Fassbender y Cotillard están deslumbrantes. Poseedores de una química aplastante, evidente en la escena de sexo en la que planean la ejecución del monarca, proyectan en cada plano el espíritu mefistofélico de dolor, ambición y destrucción que entrañan sus personajes. El Mal en estado puro. Como diría el poeta John Milton, “más vale reinar en el infierno, que servir en el cielo”.

X-MEN, DÍAS DEL FUTURO PASADO

Posted in Críticas (Estrenos), Próximamente with tags , , , , , , , , , , , , on junio 2, 2014 by Gonzalo Contreras

ACCIÓN MUTANTE

xmen

Allá por principios de milenio, el director de las extraordinarias Sospechosos habituales y Verano de corrupción (nunca me cansaré de recomendarla) sorprendía a propios y extraños con la adaptación cinematográfica del célebre cómic de Stan Lee, una epopeya más o menos futurista sobre la lucha entre humanos y una nueva raza de mutantes poseedores de increíbles y variados poderes. Una cinta en verdad conseguida, dinámica, de extraordinarios efectos visuales.
De regalo, tres años después, nos obsequiaba con una segunda entrega superior, más sólida y perfeccionada, en donde se apreciaba un dominio narrativo como pocas veces ha alcanzado este subgénero en la gran pantalla.

xmen2Pasada más de una década, Singer lo ha vuelto a lograr. Ha ideado una historia muy imaginativa, respetando escrupulosamente la esencia del cómic y, por ende, a sus más acérrimos seguidores, y otorgando un sentido del espectáculo apasionante, enérgico, de tal manera que sea plato de buen gusto también para aquellos más alejados del tebeo. No sólo mantiene el prestigio de las dos primeras entregas. Alcanza, posiblemente, el cenit de la consolidada saga. Puro frenesí, filmada con un gusto y ritmo envidiable.

Tras unas secuelas más entregadas al espectáculo que al cuidado de la narración, el cineasta (conocedor como pocos de las historietas originales) apuesta nuevamente por el desarrollo de los personajes, clave para otorgar una mayor profundidad a una historia deudora de obras como el Terminator de Cameron, pero con la suficiente personalidad como para no tener que pedir cuentas a nadie. Magnífico trabajo de todo el reparto, especialmente una camaleónica (nunca mejor dicho) Lawrence y un Fassbender titánico como Magneto, sin olvidar a los veteranos McKellen y Stewart, dando su consabida lección de clase y distinción, y a la nueva cantera de jóvenes mutantes (Evan Peters y su personaje son todo un descubrimiento, apoteósico el momento de acción mutante a cámara lenta).

xmenPero si hay algo llamativo en esta nueva entrega es su capacidad de regenerar, de forma soberbia y elogiable, la ya mítica saga, creando un juego de espejos y viajes temporales capaces de otorgar nueva vida fílmica al universo mutante de la Marvel. Singer altera el devenir de personajes y acontecimientos a su antojo, dando lugar a un libre albedrío tan ambicioso como osado. Qué decir que la jugada (insisto, arriesgadísima) le ha salido redonda.

Nota: Tras los créditos hay una sorpresa final. No os vayáis antes de tiempo…

Trailer X-MEN, DÍAS DEL FUTURO PASADO

Posted in Próximamente, Trailers with tags , , , , , , , , , on mayo 20, 2014 by Gonzalo Contreras

Una gozada. Así es la nueva entrega de los superhéroes de la Marvel, a la altura (o incluso mejor) de la celebrada y algo lejana segunda parte de la franquicia. Mi crítica, en los próximos días. De momento, aquí tenéis el trailer.

DOCE AÑOS DE ESCLAVITUD

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , on diciembre 15, 2013 by Gonzalo Contreras

LA PASIÓN DE SOLOMON

12 años 3Tras Hunger y esa obra maestra (en cierto modo incomprendida) que supuso la impresionante Shame, el director Steve McQueen retoma el sufrimiento del ser humano visto en esta ocasión a través de la esclavitud afroamericana, más universal pero no por ello más conocido, siguiendo las líneas de relato autobiográfico de Solomon Northup , hombre libre secuestrado y vendido como esclavo en territorios del sur norteamericano.
La idea no es nueva, evidentemente. No son pocas las cintas que han retratado este tema a lo largo de la Historia, desde múltiples perspectivas y con mayor o menor fortuna, como las recientes Lincoln de Spielberg o incluso pasajes de la relamida El mayordomo (enorme perjudicada de cara a próximos premios por su similitud temática).

Pero Doce años de esclavitud es algo más. Posiblemente, el testimonio sobre la opresión más desgarrador, veraz y escalofriante que haya contemplado espectador en la gran pantalla. Y uno de los más grandes y extraordinarios, también.

12 añosPoco importa conocer la historia con anterioridad o incluso deducir el principio y final por su explícito título. Emociona, estremece y desgarra como el más fiero de los latigazos. Sin sentimentalismos ni efectismos; solo mostrando la barbarie en su esencia y naturaleza. Escenas largas, durísimas, descarnadas, que se meten a fuego en los ojos de un espectador agónico y perplejo ante lo que ve.
McQueen se deja la piel en cada una de esas secuencias. Una sólida dirección remarcada por la sobriedad y una estructura extrañamente clásica, dejando que la imagen hable más que cualquier discurso o panfleto. Sin olvidar el reparto; perfectos todos y cada uno de los protagonistas.

12 años 2El desconocido Chiwetel Ejiofor interpreta a Solomon Northup de manera portentosa. Su mirada gélida, desconcierto inicial y aceptación posterior es brillante. Y qué decir de Michael Fassbender, una especie de nazi al estilo del Leopold Goeth de La lista de Schindler. El camaleónico actor está soberbio dando vida a esta alimaña sin escrúpulos, una lección de interpretación seguramente reconocida (esperemos) en los meses venideros.

Tras su visionado, a uno poco le extraña su ya reconocido apelativo de Obra definitiva sobre la esclavitud. Por muy manido que sea, define perfectamente la condición de esta monumental y épica obra. Una experiencia aterradora, profunda, díficil de olvidar.