Archivo para Nicole Kidman

LA SEDUCCIÓN (The beguiled)

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on agosto 10, 2017 by Gonzalo Contreras

LAS VÍRGENES SUREÑAS 

En el mismo año del estreno de Harry el sucio, el director Don Siegel y su pupilo Clint Eastwood, artífices de la misma, presentaron de forma paralela una película de claras afinidades minoritarias y de un intimismo insólito en un cineasta cultivado, principalmente, en las andanzas bélicas y el polvo mugriento del lejano Oeste. Se titulaba El seductor. Basada en el libreto de Thomas Cullinan, el largometraje, narración de los líos de faldas de un atractivo soldado de la Unión herido en combate y las señoritas de una residencia confederada durante la Guerra de Secesión americana, era una pieza de artesanía tan desasosegante como provocativa, tanto que no tardo en levantar ampollas por la perversión de algunas de sus osadas triquiñuelas (incluyendo la consumación final del despertar sexual adolescente). Divertidamente, mientras el genial pasatiempo capitaneado por Harry Callahan se convirtió en uno de los títulos más celebres de los setenta, germen de una saga de calidad descendente, El seductor quedó relegada al más injusto de los olvidos, a pesar de tratarse, con toda seguridad y compartiendo podio con la inimitable La invasión de los ladrones de cuerpos (impropia también en la filmografía de Siegel), de la obra maestra de su director.

Ya sea por inquietudes personales o por querer arañar parte de la gloria arrebatada por la incomprensión del momento (ya se sabe: si no conoces el modelo cinematográfico de base es más fácil valorar positivamente los logros de la nueva cinta, aunque estos provengan de aquel), Sofia Coppola vuelve a plasmar en imágenes las páginas de Cullinan en LA SEDUCCIÓN. El resultado es una cinta desigual pero aceptable, lastrada por la lentitud característica de su directora pero bendecida por su también identificable (y exquisita) puesta en escena, siempre a la búsqueda de un preciosismo al óleo sellado por una recargada composición de encuadre. Nicole Kidman, ya liberada del estiramiento facial que le impedía articular el gesto más sutil, encabeza una película cuyo mayor acierto radica, para sorpresa de los que esperaban una oda al feminismo de ocasión, en no desligarse expositivamente de las sabias palabras del escritor americano (y, por consiguiente, de la anterior adaptación).

En las comparaciones, eso sí, también encontramos el mayor de sus defectos. Coppola conoce la líneas literarias pero no su esencia, olvidando que, entre las paredes del viejo caserón, habitaba un relato conducido por las cuerdas del terror más gótico y embriagador, tanto en su derivación argumental como en su registro artístico (expuesto por Siegel en sus espléndidas secuencias de penumbra, iluminadas únicamente por la luz desprendida de los candelabros, propias de la mente espectral de Henry James). En su afán de endulzar la historia, liquida elementos vitales de su armadura (los flashback del protagonista, vitales para entender su personalidad canalla y farsante) y reemplaza la atmósfera de opresión y de deseos no correspondidos (incendiada, en gran medida, por la mirada turbia, acomplejada y maquiavélica de Geraldine Page) por planos decorados con flores en agua, vestimentas de emperatriz y parajes de color pastel. Un deleite, sin duda, para los fetichistas de la cineasta; una decepción, y de las grandes, para los defensores del clásico original.

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LION

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , on enero 26, 2017 by Gonzalo Contreras

EL CAMINO DE VUELTA

Lion

Basado en la novela autobiográfica de Saroo Brierley, un joven y brillante empresario que, con tan solo cinco años, se perdió en las calles de Calcuta viviendo durante meses en la indigencia y siendo adoptado, tiempo después, por una pareja australiana, el largometraje LION está estructurado en dos partes bien diferenciadas. El primer (y magnífico) segmento, desarrollado en la metrópoli india y con el protagonismo absoluto del pequeño Sunny Pawar, inmenso en su papel, es lo más cercano que veremos este año a una película de terror. Garth Davis, su director, bucea hábilmente por las sombras tenebrosas de la ciudad poniendo al espectador en un continuo estado de nervios. Con gran talento y meticulosa capacidad descriptiva, sitúa sabiamente la cámara para sugerir, más que exponer, los aterradores peligros a los que se enfrenta nuestro diminuto héroe, un desarmado cordero en mitad de hambrientas manadas de lobos.

LionTras el ecuador, el sufrimiento y la tensión se difuminan y entra en juego una nueva película, desapareciendo con ello el alma que caracterizaba a Lion. Una nueva película más trivial, más tópica, diseñada para complacer al público mayoritario. Abrazada en este tramo a parámetros manifiestamente sentimentales, tratando de arañar de forma continua las lágrimas del personal (y, ya de paso, algún que otro premio en ceremonias venideras), jamás vuelve a adquirir el nivel de interés de la primera parte, aunque no por ello resulta desdeñable. El buen hacer de Davis, menos inspirado pero igualmente efectivo, y las interpretaciones del nuevo reparto, principalmente de Dev Patel (visto en la insoportable Slumdog millonaire y relevo natural de Pawar) y de una irreconocible Nicole Kidman, protagonista de uno de esos monólogos con sabor a Oscar, permiten a la cinta esquivar la superficialidad y los temidos mecanismos del telefilm de sobremesa, logrando finalmente un espectáculo digno, bien facturado y, a ratos, emocionante.

STOKER

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , on junio 9, 2013 by Gonzalo Contreras

EN COMPAÑÍA DE LOBOS

stoker 1

No es de extrañar que la nueva propuesta del director de Old Boy, el prometedor Park Chan-wook, posea el nombre de Stoker, apellido del autor de la insuperable Drácula. A pesar de tener, argumentalmente hablando, poco o nada que ver con la historia del vampiro por excelencia, sí que reflexiona sobre el poder de la sangre como pieza vital del ser humano. En aquélla, como elemento de vida, y aquí, como fundamento de una rabia contenida, innata y maliciosa.

Una furia que invade a la joven India Stoker (Mia Wasikowska). Tras perder de manera trágica y de forma inesperada a su padre, un círculo de confusión rodea su vida. Éste, conocedor de los oscuros instintos que se esconden en su hija, trataba de canalizarlos mediante juegos de caza con el fin de apaciguarlos lo máximo posible.
Pero tras su fallecimiento, y con la protección de su enigmático tío Charlie (estupendo Matthew Goode), hermano de su padre, India encontrará otros medios para expresar toda esa cólera encerrada de forma mucho más letal y, por ende, peligrosa.

stoker 5Como en la serie Dexter, con la que tiene muchos puntos en común, se busca la poética de la muerte, la maldad y el asesinato como forma de revelación. Chan-wook crea un cuento incestuoso y amoral sobre la pérdida de la inocencia brillantemente realizado. Una vampirización modélica e hipnótica, en donde las imágenes expresan mucho más que las palabras. Metáforas como el desarrollo del Mal, representada en una pequeña araña que asciende lentamente por India hasta que, finalmente, se fusiona con ella o la extraordinaria secuencia de piano a cuatro manos (toda una lección de sugerencia y buen gusto) son un pequeño ejemplo.

stoker 2El problema surge en el último tercio de la película, cuando se opta por aclarar, punto por punto, todos los interrogantes del film (algunos, ni siquiera, planteados por el propio público). La telaraña creada por el director se deshila con una facilidad pasmosa; en vez de dejar que uno saque sus propias conclusiones, mucho más arriesgado, se inclina por resolver lo mostrado en sus anteriores minutos a cargo de farragosos e innecesarios flash-backs que actúan como un efecto dominó sobre la propia película. Unas preguntas se resuelven pero otras, dañinas y perjudiciales, surgen en el espectador sin encontrar en este caso respuesta; gente que desaparece sin dejar rastro, don de la ubicuidad, personalidades fascinantes engendradas en un encierro casi perpetuo y un largo etcétera. El producto final, tan inquietante como tramposo, deja un sabor agridulce y más teniendo en cuenta, recalco, la deslumbrante transformación de la joven protagonista. Porque uno no puede dejar de pensar que, si no fuera por los giros finales de guión, estaríamos hablando de un film portentoso y admirable.

Se queda, no obstante, en una buena y descorazonadora película, valiente en su propuesta, mucho más cómoda en su resultado final.