Archivos para Sienna Miller

Z, LA CIUDAD PERDIDA

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , on mayo 1, 2017 by Gonzalo Contreras

EXPLORANDO LO INEXPLORABLE

En, quizá, la escena más conmovedora de El hombre que pudo reinar, Sean Connery, tras ser descubierto como un falso dios, es conducido por sus súbditos a un puente desde el que será arrojado al abismo. En un extremo del mismo y también apresado, Michael Caine, compañero de fatigas, amigo y casi hermano, espera el fatal desenlace. La muerte acecha inminente, pero Connery, provisto de su traje y corona de rey, empieza a canturrear una vieja melodía irlandesa. Habla de reyes, de glorias, de honores, de espíritus libres. Su fiel escudero, con una emoción latente en los ojos, se suma al cántico con determinación. No hay tiempo para la tristeza, solo para la resignación. En la memoria, tan solo brillan las batallas épicas, los días de vino y rosas y la certeza de una existencia plenamente vivida por dos pícaros, como así orgullosamente se denominaban, que un día juraron convertirse en intrépidos aventureros. Y a fe que lo consiguieron.

La frase “En este momento no me cambiaba ni por el mismísimo Virrey si tuviera que olvidar mis recuerdos” resumía, con gran atino, la esencia de una película que, en plenos años setenta, justo cuando directores como Spielberg, Lucas o Scorsese proponían nuevas ramas expositivas a la cinematografía, daba un golpe sobre la mesa en favor de la epopeya más pura y tradicional. Con idénticos intereses, Z, LA CIUDAD PERDIDA, biografía de Percy Fawcett, oficial británico con el corazón dividido entre el amor que procesa a su familia y el que siente hacia Los nuevos mundos de Sudamérica, rescata el fantasma de un celuloide impensable en los tiempos que corren, rebosante de romanticismo y evocación, rememorando brillantemente el espíritu desmitificador (y crítico) de John Huston, el exotismo de Kipling (a quien se homenajea con un precioso poema), la psicología obsesiva e irreal de Herzog (la ópera en pleno pasaje selvático) y, en definitiva, la belleza implícita en el mejor cine de aventuras.

Modélica en su conjunto, sin imposiciones visuales propias de la ficción contemporánea e interpretada brillantemente por Charlie Hunnam y Robert Pattinson, camaradas de viaje y anhelos, esta extraordinaria cinta es, como la obra maestra de Huston, un sentido homenaje a los héroes derrotados, a los grandes exploradores que, con más ambición que fortuna, soñaron con quiméricos lugares por descubrir y cuyas hazañas, quién sabe por qué, quedaron un día relegadas al olvido. Tanto histórica como cinematográficamente.

HIGH-RISE

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , on mayo 12, 2016 by Gonzalo Contreras

HighRise

Aclamada en los pasados festivales de Toronto y San Sebastián (no así en la Muestra Syfy de Cine Fantástico, en donde no pocos espectadores huyeron despavoridos ante semejante espectáculo), HIGH-RISE pertenece a ese grupo de películas admiradas y reverenciadas por pequeños grupos de cinéfilos que no sólo me dejan indiferente, sino perplejo ante unos elogios que mi cerebro no llega a procesar. Los más entusiastas aseguran que, para descifrar las entrañas de su profundidad y riqueza conceptual, primero deberíamos acercamos a las páginas que dan forma a la cinta, basada en la novela Rascacielos del escritor J. C. Ballard. Una afirmación que no deja de ser la prueba fehaciente de que, en su traslación cinematográfica, algo se ha hecho rematadamente mal si para entender la dimensión del relato narrado es necesario acudir al material de fábrica. Porque lo que, supuestamente, en papel resulta brillante y embriagador, en pantalla se convierte en uno de los mayores despropósitos de los últimos años.

high rise 2Convencido hasta el extremo de estar confeccionando el último gran clásico de culto del cine contemporáneo, el director Ben Wheatley, defensor de la imagen frente a la palabra, juega a ser Cronenberg (la exaltación de la escabrosidad) y Kubrick (la simetría de los planos y el juego de luces) sin capturar ni pizca del talento de ambos cineastas. Incluso, se atreve a emular a Sorrentino en su búsqueda del encuadre más exquisito roto por una música que desentone con la instantánea presentada (en este caso, haciendo uso de una pegajosa nueva versión del S.O.S de Abba). Paradójicamente, olvida lo más importante: cuidar una narrativa que se torna caótica y pretenciosa, presentando unos personajes involutivos, carentes del menor interés (su enajenación parece venir más de nacimiento que de la lucha de clases), y un enfoque falsamente críptico que le permite presumir de una filosofía reservada a paladares intelectuales. Bien por ellos. Eso sí, hay que admitir su eficacia como anuncio de colonia a mayor gloria de su protagonista, el británico Tom Hiddleston. Seguro que más una empresa toma nota para la próxima campaña navideña.

FOXCATCHER

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , on febrero 1, 2015 by Gonzalo Contreras

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

foxcatcher 2

Durante los primeros minutos de FOXCATCHER, el espectador podría llegar a pensar que está ante una nueva oda a la cultura deportiva estadounidense a través de la preparación, a base de sangre, sudor y lágrimas, de aquellos deportistas que acaban convirtiéndose en verdaderos héroes nacionales. Así parece indicarlo las aspiraciones de su protagonista, los discursos panfletarios del mecenas John du Point, en cuya finca se ejecutan los ejercicios preparatorios, y la bandera estrellada que aparece de forma heroica sobre la pantalla, ondeando ante los rostros de los futuros vencedores. Sin embargo, no pasará mucho tiempo hasta que perciba que algo huele a podrido en esa lujosa mansión y en la excéntrica rigidez del anfitrión del cortijo.

foxcatcherA través de una historia intimista de pocos personajes, y con el mundo de la lucha libre de fondo, el film de Bennett Miller hace una devastadora (y brillante) radiografía del reverso tenebroso del deporte, del poder del dinero como “la mano que domina el mundo” y, en definitiva, del sueño americano. De forma admirable, empaña de negro todo el patriotismo vendido en los pausados minutos iniciales, indispensables para crear el estado de confusión y desasosiego posterior, obteniendo como resultado una de las críticas más lúcidas al sistema y a la hipocresía que se nutre de la exaltación de los valores made in USA.

La riqueza mueve a la sociedad y la sociedad se deja mover por la riqueza. Si alguien lo cuestiona, que examine con detalle las personalidades del trío protagonista, de una avasalladora complejidad psicológica (insólita en este tipo de producciones), ambiguas y nada complacientes: Mark Ruffalo y Channing Tatum, este último en un sorprendente cambio de registro, están estupendos como hermanos seducidos por la tentación económica, más centrados en sí mismos que en su desleal complicidad; Steve Carrell, como el perturbado y patético du Point, sobrepasa todos los halagos, en un complicado trabajo más allá de las toneladas de maquillaje.

Cierto es que ni está abierta a todos los públicos ni es fácil de digerir (aunque seguramente ese sea su propósito básico), pero Foxcatcher es, sin lugar a dudas, cine de altos vuelos, inquietante, confeccionado con una elogiable elegancia, que gana puntos más por lo que da a entender que por lo que muestra. Una tragedia griega moderna.