Archivo para Winston Churchill

EL INSTANTE MÁS OSCURO

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , on enero 11, 2018 by Gonzalo Contreras

LA HORA DE LOS VALIENTES

Apreciado por gran parte de crítica y público, señalado en numerosas listas como uno de los bienes más preciados del cine inglés, el sobrevalorado cineasta Joe Wright ha mostrado, en casi todos sus largometrajes (exceptuando su preciosa ópera prima, Orgullo y prejuicio), una inestabilidad narrativa que ha destruido, en gran medida, unos planteamientos de base cargados de jugosas y originales ideas. Le ocurrió en Expiación, su premiada adaptación de la novela homónima de Ian McEwan, un relato con una primera hora de una brillantez aplastante y una segunda que echaba por tierra todos los logros obtenidos por una incomprensible ruptura del tono y las formas mostradas hasta entonces; posteriormente, en las también fallidas Hanna y Anna Karenina, esta última lastrada por unas ambiciones escénicas incompatibles con el lenguaje cinematográfico, hasta llegar a Pan (Viaje a Nunca Jamás), insufrible revisión del clásico de J. M. Barrie, tal vez la peor traslación del mítico personaje que el cine ha presenciado a lo largo de su historia.

Como era de prever, EL INSTANTE MÁS OSCURO, retrato de los meses cruciales en los que Winston Churchill, recién nombrado primer ministro británico, tuvo que decidir entre pactar un acuerdo de paz con el régimen nazi o llevar la contienda hasta sus últimas consecuencias, presenta la mayoría de las constantes habituales del director: un remarcado academicismo, visiblemente empañado por el carácter británico de la producción, que le impide explorar ámbitos más arriesgados y complejos; un desaprovechamiento táctico de los secundarios, principalmente de una perdidísima Kristen Scott Thomas como mujer del mandatario (divertidamente, nominada al Bafta como mejor actriz secundaria) y la pretenciosa ejecución de algunas secuencias (todos y cada uno de los planos cenitales aéreos, el chirriante momento en el metro de Londres), incompatibles con la elegante ambientación global del film. Pero también tiene la presencia de un actor, oculto bajo litros y litros de maquillaje, capaz de transformar la función en un espectáculo, si bien no sublime, al menos respetable. Me refiero, ya habrán adivinado, al gran Gary Oldman.

Acusado, a veces con razón, de ofrecer unas actuaciones afectadas por el histrionismo y la sobreactuación, también nos ha regalado extraordinarios trabajos interpretativos, dignos del mayor de los aplausos, tanto en sus inicios en el cine de Stephen Frears (con la maravillosa Ábrete de orejas) como en su trayectoria en el Hollywood de principios de los noventa (la imponente Drácula de Bram Stoker, tal vez su papel más celebrado). Aquí, nuevamente, Oldman ofrece una excelsa, palpitante y en ocasiones caricaturesca (para bien) composición del Primer Lord del Almirantazgo, deleitándonos con un absorbente dominio escénico y una mimetización del personaje que lo confirman, una vez más, como uno de los artistas más versátiles y brillantes de su generación.

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CHURCHILL

Posted in Críticas (Estrenos) with tags , , , , , , , , , , , , on septiembre 3, 2017 by Gonzalo Contreras

LOS FANTASMAS DEL MANDATARIO

Tras su aspecto imponente y el carisma que procesaba entre la población inglesa de la década de los cuarenta, Winston Churchill era un hombre torturado por los fantasmas del pasado. Primer ministro de Reino Unido durante los convulsos años de la Segunda Guerra Mundial, sus traumáticas vivencias en la Guerra de los Bóers y en la gestión del desastroso conflicto de Gallipoli (siendo Primer Lord del Almirantazgo y motivo de su salida del gobierno) contrastaban con la emoción que imprimía en sus comunicados oficiales, rebosantes de energía, aliento (“alguien tiene que hablar en nombre del soldado” era su consigna entre los mandamases extranjeros) y de una esperanza perdida por los habitantes de la nación, que veían aterrados cómo los alemanes dinamitaban, imparables, las libertades y los sueños de progreso de la Europa Occidental.

Coincidente en el tiempo con El instante más oscuro, biografía del gobernador inglés dirigido por Joe Wright y protagonizado por un Gary Oldman con sabor a Oscar, CHURCHILL retrata las 48 horas previas al desembarco de Normandía y los temores del político de resucitar los horrores y fallos tácticos acontecidos en el estrecho de los Dardanelos. Presumiblemente más modesta que la ambiciosa producción de Wright (de hecho, y aunque todavía es pronto para plantear conjeturas, parece su hermana pequeña, como lo fue Historia de un crimen frente a la más laureada Truman Capote, también vinculadas en argumento y estrenadas en fechas similares), la película, interesante en todo momento, se entrega al impresionante trabajo de Brian Cox. El actor plasma, con enorme brillantez, los demonios personales que atormentaban al mandatario, la frustración al ser relegado por los aliados americanos en la toma de decisiones del Día D y su mirada envejecida, frágil y acomplejada en temas de contienda, anclada en las estrategias de invasión propias de las guerras de trincheras.

En los matices de su interpretación hallamos la solidez que, en ocasiones, echamos en falta en las lineas narrativas, marcadas por la reiteración del mensaje y la supremacía de un tono didáctico frente a la conmoción cinematográfica. Por fortuna, su puesta en escena, de acentuado corte clásico (la sombra de El discurso de rey es alargada, principalmente en sus últimos minutos), y la poderosa amplificación de algunas acertadísimas instantáneas (la presentación del personaje, paseando por una playa de aguas ensangrentadas y cubierta con alambres de púas) convierten a Churchill en una propuesta más que apreciable, sobre todo a la hora de sortear los molestos tics de que nos regalan los, casi siempre, insufribles y relamidos biopics.